lunes, 16 de marzo de 2026

Con 26 años, el explorador de National Geographic y embajador de Naciones Unidas, Nicolás Marín; salió a recorrerlos y tomó impactantes fotos. “Argentina tiene las reservas de aguas dulces más importantes del mundo”, dijo.

Desde Islas Galápagos hasta las Malvinas, Nicolás Marín y su cámara, ya dieron la vuelta al mundo siguiendo los pasos de Charles Darwin, pasando por el estrecho Magallanes, Aruba, el Polo Norte, Noruega e Islandia. Es fotógrafo submarino, explorador de National Geographic y embajador de Naciones Unidas por la paz de la naturaleza, conocedor de las profundidades del planeta.

Con solo 26 años, el joven nacido en San Miguel, Provincia de Buenos Aires, es testigo de los ecosistemas más extraordinarios y pudo ser herramienta para documentar especies en peligro de extinción. A pesar de vivir viajando, Nicolás nunca mira al costado cuando se trata de su país porque sabe que también en Argentina hay una historia que contar.

 

Nicolás Marin

Este 2026, en apenas 24 horas, organizó una expedición junto a los directores de cine Bruno Giusti y Gabriel del Pozo, y partieron hacia el sur con un objetivo claro: mostrar la importancia de los glaciares argentinos.

Nicolás decidió que ya no alcanzaba con publicar contenido en redes sociales. La urgencia era mayor y tenía que accionar, hacer algo en el territorio. La idea surgió casi de manera inmediata. En medio del debate de la Reforma de la Ley de Glaciares, sintió que debía «hacer» más que opinar.

La “Misión Glaciares” surgió como una expedición por la Patagonia argentina para documentar uno de los tesoros naturales más importantes del país: sus reservas de hielo y agua dulce. Y lo hizo en paralelo al tratamiento del tema en el Congreso Nacional.

Además, se sentía en el deber de hacer una campaña con más impacto: mostrar porqué los gigantes blancos son imprescindibles para la vida. «La realidad es que se busca desproteger las áreas de los glaciares y periglaciares»

Aunque muchos solo conocen al Perito Moreno, en Argentina existen más de 17.000 glaciares. “Son reservas naturales de agua que se formaron durante millones de años. No podemos fabricarlas nuevamente si las perdemos”, adviertió Marín.

Entre navegaciones, trekking, rutas interminables y sobrevuelos, el equipo buscó registrar cada detalle del paisaje. Las jornadas de expedición fueron agotadoras: empezaban a las 5 de la madrugada y terminaban cerca de la medianoche. Sin embargo, para el fotógrafo, la verdadera misión ocurre después, cuando las imágenes empiezan a circular y tienen su impacto.

«Argentina tiene las reservas de aguas dulces más importantes del mundo. Después de la Antártida no existe lugar con tantos glaciares en el mundo como Argentina», refuerza el joven. Además, sostuvo que uno de los glaciares más grandes de Latinoamérica -Viedma- está en el país y es un reservorio de agua muy importante.

Durante la expedición, el equipo también documentó un hecho inquietante: el retroceso de los glaciares de la Patagonia Argentina. «Se están viendo retrocesos de los glaciares sin precedentes», lanzó. Este verano se registró una de las mayores pérdidas de masa de hielo del glaciar.

«En vez de empezar a desprotegerlos, al contrario, empezar a cuidarlos aún más, porque no los podemos volver a tener, no podemos crear glaciares nuevos», se plantó Nicolás.

Misión glaciares: un llamado de atención a través de la fotografía
«Cada fotografía puede despertar una pregunta, una emoción o una reflexión», planteó Nicolás e invitó a reflexionar.

La misión se basa en tres pilares: la «fotografía», como llamado la atención; la «ciencia», para entender qué es lo que se está viendo, y el «activismo», para convocar y poder formar parte de la solución.

«Creo que más allá de una ideología política y es con la naturaleza. Y en la naturaleza creo que todos respiramos, todos consumimos agua, todos consumimos alimento. El glaciar es justamente el inicio de toda fuente de vida», explicó el fotógrafo a cargo de expediciones científicas.

Los glaciares funcionan como reservorios de agua dulce, regulan el clima y alimentan ríos y ecosistemas. “Parecen lejanos, pero vivimos gracias a ellos”, dice. “Cada vez que abrimos la canilla, hay una historia natural detrás”.

Por otro lado, Nicolás se refirió a lo que se viene que es la audiencia pública en el marco del debate del proyecto. «Es la más grande de la historia a nivel nacional. Ya van más de 30.000 inscriptos, es una locura el número», aseguró y dijo que le alegra el nivel de participación ciudadana

Misión glaciares: uno por uno, los cinco gigantes que recorrieron
El Glaciar Viedma es el más grande de Argentina y se encuentra dentro del Parque Nacional Los Glaciares en Santa Cruz, cerca de la localidad de El Chaltén. Tiene una superficie de casi 1.000 km².
El Glaciar Spegazzini, ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz), es reconocido por tener la pared frontal más alta de la región de 135 metros de altura. Tiene una superficie de 134 km² y un color gris azulado, es una de las atracciones principales de El Calafate.
El Glaciar Upsala está ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares, Santa Cruz. Es el tercero en Sudamérica con una superficie de más de 765 km². Se caracteriza por su frente de 60 metros de altura sobre el Lago Argentino, su retroceso acelerado y sus témpanos de azul intenso.
El Glaciar Perito Moreno es una impresionante masa de hielo de 5 km de ancho y 70 m de altura, en el Parque Nacional Los Glaciares en Santa Cruz. Es famoso por su inusual equilibrio, avanzando continuamente (hasta 2m diarios) con desprendimientos. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El Glaciar Ameghino, ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz), es una masa de hielo de aproximadamente 55 km². Bautizado en honor a Carlos Ameghino, presenta un retroceso marcado (más de 4 km entre 1970 y 2009), evidencia los efectos del calentamiento global en la Patagonia.

 

Fuente: Diario Río Negro

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