jueves, 5 de marzo de 2026

 

El plena crisis en la producción petrolera en Comodoro Rivadavia producto del repliegue de YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge y el traslado de inversiones hacia Vaca Muerta está generando un impacto directo en la actividad económica de la ciudad y según distintas estimaciones unos 5.000 trabajadores perdieron sus fuentes laborales.

En este contexto, es más que llamativo el silencio de Emiliano Mongilardi, representante chubutense en el directorio de YPF, de quien no se conocen acciones para evitar la crisis en la ciudad.

Oriundo de Comodoro Rivadavia y proveniente del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Mongilardi llegó a ese cargo en diciembre de 2023 con el respaldo del líder sindical Jorge “Loma” Ávila.

A pesar de ser el representante chubutense en el directorio de YPF, hasta el momento no se conocen intervenciones públicas ni posicionamientos de Mongilardi frente al retiro de YPF de la cuenca, ni tampoco frente al impacto social que está generando la caída de la actividad petrolera en la región.

En un contexto donde miles de trabajadores quedaron sin empleo o ven peligrar su fuente laboral, no se registran declaraciones de Mongilardi cuestionando la estrategia de la empresa ni defendiendo la continuidad de inversiones en su propia ciudad.

UN DIRECTOR BIEN PAGO

Según surge de los estados contables de la compañía, en el último ejercicio la petrolera destinó en 2025 más de 16.000 millones de pesos en retribuciones para directores. Diversos cálculos difundidos a partir de ese esquema ubican la remuneración de los directores en torno a los 74.000 dólares mensuales, es decir más de 100 millones de pesos por mes al tipo de cambio actual.

En términos anuales, eso representó en 2025 casi 1.200 millones de pesos por director, según estimaciones derivadas del balance de la compañía. Y todo indica que ese ingreso podría aumentar nuevamente este año si el directorio vuelve a ajustar sus honorarios.

UNA CUENCA EN RETRACCIÓN

El desplazamiento de inversiones hacia Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, responde a la creciente centralidad que han adquirido los desarrollos no convencionales dentro de la estrategia energética nacional.

Para Chubut, este proceso implica una reconfiguración de la actividad hidrocarburífera regional. La reducción de operaciones en yacimientos maduros impacta de manera directa en empresas de servicios petroleros, contratistas, comercios vinculados a la actividad y en miles de trabajadores que dependen del sector.

En ese marco, resulta llamativa la ausencia de acciones o posicionamientos públicos de Mongilardi dentro del directorio de la empresa, tanto en relación con las decisiones empresarias que derivaron en la reducción de actividad en la cuenca como frente al impacto laboral que atraviesa Comodoro Rivadavia y el sur de la provincia.

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