El artista y docente de José de San Martín lleva una década representando a Chubut en el Festival de Jesús María, consolidando una trayectoria profundamente ligada a la cultura patagónica y la formación artística de nuevas generaciones.
En José de San Martín, el nombre de Octavio Utreras está profundamente ligado a la música, la cultura popular y el compromiso con la identidad de la meseta chubutense. A lo largo de los años, construyó una trayectoria artística reconocida en distintos escenarios de la Patagonia, convirtiéndose en uno de los músicos y referentes culturales más representativos de su comunidad.
Radicado en José de San Martín, el guitarrista viene cumpliendo además una década representando a Chubut en uno de los escenarios más emblemáticos del país; el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María. Su camino dentro de este reconocido evento comenzó en 2016 de la mano del payador Nicolás Membriani, una experiencia que marcó un antes y un después dentro de su carrera artística.
Con el paso de los años, Octavio logró consolidarse dentro del tradicional festival cordobés, compartiendo escenario con importantes referentes de la música y la cultura popular argentina. Ese recorrido tuvo un reconocimiento muy especial en enero de 2024, cuando su imagen fue incorporada a la galería del Museo de Jesús María, un homenaje reservado para artistas y protagonistas que dejaron huella dentro del evento.

La música forma parte de la vida de Utreras desde muy temprana edad. Hijo del reconocido payador Jorge Utreras, creció en un entorno atravesado por las tradiciones criollas, la guitarra y las expresiones culturales patagónicas. Esa herencia familiar fue moldeando una identidad artística profundamente vinculada al folclore y a la vida de la meseta.
Su vocación comenzó a desarrollarse con fuerza alrededor de los 13 años, cuando empezó a profundizar su vínculo con la guitarra y el acompañamiento musical. Desde entonces, llevó su talento a distintos escenarios de la Patagonia y también de Chile, construyendo una trayectoria marcada por la constancia, la humildad y el fuerte apego a sus raíces culturales.
Quienes conocen su carrera destacan especialmente su capacidad para transmitir la esencia de la música popular patagónica, tanto desde el acompañamiento instrumental como desde el compromiso cultural que sostiene en cada presentación.

A lo largo de su recorrido participó en fiestas populares, encuentros folclóricos, peñas y celebraciones tradicionales de distintas localidades, convirtiéndose en una figura muy reconocida dentro del ámbito cultural regional.
Sin embargo, el legado de Octavio Utreras no se limita únicamente al escenario. Actualmente también desarrolla una importante labor docente vinculada a la formación musical de niños y jóvenes de la región.
Hoy se desempeña como maestro de música en la Escuela de Río Pico y además dicta talleres en distintas localidades como Aldea Las Pampas y Gobernador Costa, llevando propuestas artísticas y educativas a comunidades del interior provincial.
Desde esos espacios busca transmitir mucho más que técnica musical. Su trabajo está orientado a despertar el interés por el arte, la creatividad y la identidad cultural en las nuevas generaciones. Quienes participan de sus talleres destacan la manera cercana y dinámica con la que enseña música, incluso utilizando elementos cotidianos para crear ritmos y desarrollar experiencias sonoras.
La tarea formativa ocupa un lugar central dentro de su presente profesional. Para Utreras, la música aparece también como una herramienta de expresión, integración y construcción comunitaria, especialmente en pequeñas localidades donde el acceso a propuestas artísticas muchas veces resulta limitado.

Además de su labor educativa, continúa participando activamente en escenarios regionales y festivales vinculados al folclore y la cultura criolla. Su presencia sigue siendo habitual en eventos de la Patagonia, donde mantiene vivo un repertorio profundamente ligado a la identidad del sur argentino.
A lo largo de los años, Octavio Utreras logró convertirse en mucho más que un guitarrista reconocido. En José de San Martín y gran parte de la región, su figura representa una combinación de talento artístico, compromiso cultural y vocación formativa.
Su historia refleja también el valor que tienen los artistas populares dentro de las comunidades del interior provincial, donde la música no solo entretiene, sino que además preserva tradiciones, fortalece identidades y une generaciones.
Y mientras continúa llevando su guitarra a nuevos escenarios y formando jóvenes músicos en distintas localidades de Chubut, Octavio Utreras sigue construyendo un legado profundamente ligado a la cultura patagónica y al corazón de la meseta.

