
Las primeras informaciones periodísticas sobre la Patagonia, indudablemente no se editaron en la región, sino en lejanos lugares: Buenos Aires, Santiago de Chile o desde la misma Europa, describiendo lo “salvajes” que eran estas tierras. Varios siglos después, con el inicio de la colonización, los primeros núcleos humanos ensayaron la edición de circulares y hojas sueltas informativas exclusivamente para los vecinos.
La delantera periodística la llevó Bahía Blanca, con el periódico La Legione Agricola, publicación bimensual redactada principalmente por el comandante Olivieri, que se inició en enero de 1856.
En 1878, los galeses asentados en el valle inferior del río Chubut comienzan a leer Ein Breiniad, obra de Lewis Jones. Cuatro años después, el mismo redactor funda el semanario Y Drafod.
Ya con contenido y formato periodístico, Roberto Payró funda en 1889 en Bahía Blanca el periódico La Tribuna. Iniciado el siglo XX, la prensa respondía generalmente a diversas tendencias políticas previo a elecciones, de allí que la vida de estos medios fuera breve, pues desaparecían después de los comicios. Pero, en 1898, se funda La Nueva Provincia, también en Bahía Blanca, siendo hoy el medio de difusión más antiguo que perdura en la Patagonia.
Dos años después de la fundación de la localidad de Neuquén, en 1904, se fundaba el periódico homónimo. Los salesianos asumieron desde el comienzo el valor de la prensa como medio difusor de las ideas y como elemento de vinculación social. Se hacía necesario, entonces, intensificar los esfuerzos para dotar a sus propios movimientos evangélicos de los órganos periodísticos que cumplieran la finalidad expansionista de su doctrina. Así, en 1903 apareció Flores del Campo, en Viedma, y, en 1905, La Cruz del Sur, en Rawson. En 1908, se funda en Punta Arenas El Amigo de la Familia, y, en 1911, La Unión, ambos subvencionados por los mismos religiosos y las instituciones salesianas.
En 1913, se funda el periódico La República y dos años después El Rivadavia, en Comodoro Rivadavia, aunque existen antecedentes de publicaciones previas que tuvieron efímera duración.
Puerto Deseado, localidad que nunca ha llegado a ser importante urbe, llegó a contar con una serie de periódicos en su siglo de vida, prueba del apoyo que la sociedad daba a estos esfuerzos informativos, comenzando con el semanario El Orden, fundado por 1930.
Caleta Olivia tuvo su primer órgano de difusión en 1929, con el nombre de El Orden.
Río Gallegos se inició en el periodismo por 1920, con La Unión, seguido luego por El Heraldo del Sur y La Capital. En Puerto Santa Cruz se editaban, por 1935, El Pueblo y Nueva Era. En San Julián, por la misma fecha, aparecían La Verdad, El Eco y El Sonido; y en Las Heras, el periódico El Interior.
Actualmente, son muchos menos los medios gráficos en la Patagonia. Entre los más importantes pueden citarse: Tiempo de Santa Cruz (Caleta Olivia), Crónica y El Patagónico (Comodoro Rivadavia), El Chubut y Jornada (Trelew), El Río Negro (General Roca), Neuquén (Neuquén), El Fueguino (Tierra del Fuego)
