
En 1892, ingresó en la Escuela Naval Militar de la Nación, carrera que abandonó en 1894, para radicarse en territorio santacruceño y dedicarse de lleno a la ganadería.
Fue fundador y primer presidente de la Sociedad Rural de Puerto Santa Cruz, delegado de la Sociedad Rural de Río Gallegos, vocal de la Comisión del Censo Agropecuario, socio iniciador y fundador de la Sociedad Ganadera, Comercial e Industrial de los territorios del Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, miembro de la Liga Comercial para defender en la Capital Federal sus intereses ante los poderes públicos, miembro de la comisión nombrada por la gobernación de Santa Cruz para estudiar la construcción de un puente sobre el río Chico, miembro de la Liga Patriótica Argentina, y miembro y contribuyente en infinidad de entidades, instituciones y obras de carácter social, que tuvieron su origen en el territorio santacruceño.
Una muestra de su espíritu es el puente pasarela La Prensa, sobre el río Chico, obra debida a su iniciativa y costeada de su peculio particular.
Fue el primer ganadero que abrió un camino carretero en la zona, entre su establecimiento La Constancia y el actual embarcadero de frutos en río Chico, lugar que hizo habilitar por las autoridades respectivas para ese efecto y en cuya playa construyó un galpón destinado a depósito de mercaderías.
Consiguió la aclimatación de algunas especies forestales, como la acacia, entre otras variedades. También introdujo el cultivo de árboles frutales exóticos (1897), en un vivero destinado a distribuir gratuitamente sus productos.
Plantó bosques de tamariscos de diferentes especies, hasta el río Blanco, en las proximidades del lago Posadas y en otras zonas del territorio.
Introdujo el primer equipo completo de implementos agrícolas, consistente en modernos arados de discos, máquinas cortadoras de alfalfa, rastrillos, enfardadoras de pastos, etc.
Roturó las primeras 10 hectáreas de tierras vírgenes en el valle del río Chico, sembrándolas con alfalfa del Turkestán, semilla especialmente apta para regiones secas.
Textos de Luis B. Colombatto
