
Llegó al Chubut desde los Estados Unidos, a los nueve años. Era en 1874. David Roberts, su padre, edificó junto a las lomas de la margen norte del río la primera casa de Gaiman. El único pueblo de la región en ese entonces era Rawson, de modo que el nuevo hogar creció en un ámbito solitario, donde la precariedad de elementos no lo hizo, sin embargo, menos acogedor.
A los veinticinco años, Jane se casó con William Meloch Hughes, quien abrió su propio negocio en el pueblo, convencido -según comentaba- de que una yarda de mostrador rendía más que una hectárea en el Valle. Del matrimonio nacieron cinco hijos; el primogénito murió a los nueve meses.
Jane amó su casa y allí trabajó con alegría. Asistía con sus niños a los cultos de la capilla de Gaiman. La pareja tenía el hábito de visitar y atender a los enfermos, una de las razones por las que los acompañó el afecto de los vecinos.
En sus últimos días, Jane fue llevada al Hospital Británico de Buenos Aires. Su hija Buddug, que estaba a su lado, la oía decir: “Es mejor que salgas, querida. No quiero que me veas sufriendo”.
William Meloch Hughes escribió un libro cuyo original en galés se publicó en 1927 y que con el título “A orillas del río Chubut en la Patagonia” Irma Hughes tradujo al castellano (1967). El texto, de carácter testimonial, narra las experiencias y apreciaciones del autor a lo largo de cuatro décadas. Se inicia con su arribo a la región en 1881, cuando contaba veintiún años. Se había embarcado en Liverpool a bordo del “Galileo”; desde Buenos Aires hasta la desembocadura del Chubut viajó, junto con otros inmigrantes, en el pequeño “Gwenllian”.
Texto de “Cien atuendos y un sombrero” – Albina Jones de Zampini

