
Con la llegada de los colonos a los territorios del Chubut se da un quiebre brutal a las modalidades de transmisión de conocimiento o de enseñanza. Este se nota claramente cuando comparamos los modos de enseñanza de la América originaria, con aquellos que Sarmiento trae desde Europa y especialmente Estados Unidos. Para ello es importante que veamos el rol de los Pueblos Originarios en la concepción de Sarmiento, que luego es trasladada con el mismo sustento ideológico a la Educación.
Domingo F. Sarmiento es el que da las bases para la estructuración de un sistema de Instrucción Pública estatal, sobre todo el territorio nacional. La creación de un sistema educativo nacional, es uno de los instrumentos para la consolidación de esa Nación.
Nos interesa aquí mencionar uno de los aspectos más polémicos de Sarmiento, que es su pensamiento en relación a los pueblos originarios, gauchos y negros. Sus escritos son tan explícitos que no requieren de comentarios.
Los Pueblos Originarios
¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su extermino es providencial y útil, sublime y grande. Se les debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado. [habla de Paraguay] Descendientes de razas guaraníes, indios salvajes y esclavos que obran por instinto o falta de razón. En ellos, se perpetúa la barbarie primitiva y colonial… Son unos perros ignorantes… Al frenético, idiota, bruto y feroz borracho Solano López lo acompañan miles de animales que obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní. Era necesario purgar la tierra de toda esa excrecencia humana, raza perdida de cuyo contagio hay que librarse.
Los negros
Los negros […] ponían en manos de Rosas un celoso espionaje, a cargo de sirvientes y esclavos proporcionándole, además, excelentes e incorruptibles soldados de otro idioma y de una raza salvaje […] Felizmente, las continuas guerras han exterminado a la parte masculina de la población.
Los gauchos
No trate de economizar sangre de gauchos. Es lo único que tienen de humano. Este es un abono que es preciso hacer útil al país.
Sandes ha marchado a San Luis […] Si va, déjelo ir. Si mata gente, cállense la boca. Son animales bípedos de tan perversa condición que no sé qué se obtenga con tratarlos mejor.
La ideología de Sarmiento parte entonces de su concepción de civilización o barbarie. A partir de allí supone que la civilización es europea y que América es la barbarie. Dice al respecto el historiador Norberto Galasso
Por tanto, la América bárbara no puede desarrollarse, crecer desde ella misma, porque es incapaz, iletrada, abúlica, racialmente inferior. Para progresar, debe importar lo europeo. Cuanto más importe de Europa, más civiliza, más destruye la barbarie. Civilizar es implantar lo europeo, destruir lo propio. LUEGO, CIVILIZAR ES DESNACIONALIZAR. En términos más concretos: aniquilar al indio, al gaucho, al negro, al mestizo, aniquilar las leyendas y tradiciones, las costumbres, las industrias propias, las experiencias, las expresiones de las multitudes autóctonas, los caudillos nacidos como expresión también de esa realidad bárbara.
Este mismo autor va mucho más allá pues plantea sentido ideológico de la homogenización social y cultural a través de la educación.
Más allá de que Sarmiento haya sido consciente o no, él le entrega a la clase dominante una herramienta poderosísima para hegemonizar ideológicamente al resto del país, […] su concepción ideológica y política permite legitimar el orden semicolonial. A través de sus ideas, la oligarquía “azonza” a los argentinos, implanta la “colonización pedagógica […] es decir, logra el consenso, impone, […] “el sentido común” de la sociedad argentina o […] logra que “las ideas de la clase dominante sean las ideas dominantes en la sociedad.
Esta etapa es la que intenta quebrar un sistema educativo que había perdurado por miles de años. A partir de allí se considera como única educación a la educación formal, que, más allá de ser estatal o particular, laica o confesional, o tener muchos otros matices, comparte el mismo sustrato ideológico y todos sus miembros actúan a partir de allí como agencia.
Este es el contexto que nos permite ver los cambios entre dos modalidades totalmente diferentes de educación. La americana originaria que es negada e invisibilizada por el nuevo proyecto de Estado. La llegada de las maestras sarmientinas de Estados Unidos, dan a la mujer un rol totalmente distinto, acorde a las ideas de orden y progreso de ese momento. Las maestras norteamericanas se transformaron en exponentes de la civilización occidental. A partir de ese momento pasan a ser el único referente posible de educación.
Fruto de sus observaciones en los Estados Unidos, Sarmiento desarrolló sus ideas educativas que se sintetizaron en la consigna: La escuela para todos, el Colegio para los que pueden y la Universidad para los que quieran.
[…] es el único pueblo del mundo que lee en masa, que usa de la escritura para todas sus necesidades […] y donde la educación como el bienestar están por todas partes difundidas y al alcance de los que quieran obtenerlo.
Al igual que en los Estados Unidos, él consideraba que la educación generaría las condiciones para un progreso generalizado de la sociedad argentina que la pusiera a tono con la norteamericana. Dado que en los Estados Unidos la financiación de la educación recaía sobre el Estado, Sarmiento planteó que la Argentina debía seguir ese ejemplo. Pero En Argentina la enseñanza especializada tendría que orientarse hacia las necesidades del país, fundamentalmente agrícola-ganadero.
También fue su preocupación la carrera docente, y en un lugar de privilegio la labor de las mujeres. Casi toda la educación común de los Estados Unidos estaba en manos femeninas, pero las instituciones tradicionales de la época en Argentina, no admitían el trabajo femenino en este nivel. Debido a ello recurrió a la contratación de maestras norteamericanas (también contrató algunos hombres). A partir de 1869 comenzaron a llegar al país las maestras contratadas que se dedicaron no sólo a la educación sino también a la formación de las futuras maestras argentinas.
En la concepción de Sarmiento, que luego es trasladada con el mismo sustento ideológico a la educación, vemos entonces que los pueblos originarios no tienen cabida. Se abre un abismo entre dos sistemas educativos, con distintas cosmovisiones y concepciones del ser y existir.
Texto de “La educación en el Chubut 1810-1916” – Sergio E. Caviglia. Biblioteca Sarmiento, Puerto Madryn
