martes, 22 de septiembre de 2026

Impulsada por los guías de montaña Gonzalo Leal y Nehen Aillapan, la propuesta invita a recorrer nuevos senderos del paraje ubicado a unos 20 kilómetros de Trevelin. La iniciativa combina senderismo, naturaleza, conocimientos sobre el ecosistema y gastronomía local, y busca seguir fortaleciendo el turismo rural comunitario de Sierra Colorada.

 

Sierra Colorada continúa ampliando su propuesta turística a partir de una idea que atraviesa buena parte de las experiencias que se desarrollan en el paraje; recibir al visitante no solamente para mostrarle un paisaje, sino también para compartir los conocimientos, la cultura y la identidad de quienes habitan ese territorio.

Trafken Kimün, es una nueva propuesta de caminatas que invita a vecinos y turistas a recorrer distintos sectores de la zona acompañados por guías locales.

El nombre elegido para la iniciativa significa “intercambio de conocimientos”, una definición que sintetiza el espíritu de la experiencia. La propuesta está impulsada por Gonzalo Leal y Nehen Aillapan, ambos guías de montaña del paraje Sierra Colorada, ubicado aproximadamente a 20 kilómetros de Trevelin.

Una de las primeras experiencias organizadas por Trafken Kimün fue la “Caminata al Quemado”, una salida destinada a recorrer los senderos del sector y alcanzar puntos panorámicos de la montaña. La actividad incluyó además una parada gastronómica en La Casita de Lala, integrando el recorrido por el paisaje con una experiencia vinculada a la gastronomía local.

La iniciativa continúa ahora con la apertura de nuevos senderos. En una de las próximas salidas, los guías propusieron recorrer un sector conocido como la planicie, hasta alcanzar el cerro que lleva específicamente el nombre de Sierra Colorada.

La propuesta busca que el senderismo sea también una forma de acercarse al ecosistema y a los conocimientos propios del lugar.

La experiencia se plantea como una caminata de montaña y requiere preparación acorde a las condiciones del terreno. En esta época del año, la presencia de nieve agrega una dificultad adicional y los organizadores recomiendan contar con abrigo adecuado, agua, alimentos y calzado con buen agarre. En sectores del recorrido puede ser necesario utilizar raquetas de nieve.

Al finalizar, la propuesta vuelve a incorporar un componente característico del turismo rural de la zona; compartir una merienda en Casita de Lala.

La aparición de Trafken Kimün no es un hecho aislado. Sierra Colorada viene desarrollando desde hace años una estrategia vinculada al turismo rural comunitario, en la que participan pobladores y prestadores locales.

La Municipalidad de Trevelin señala que la comunidad comenzó a desarrollar actividades turísticas de manera organizada desde 2012, incorporando propuestas como cabalgatas, caminatas, actividades vinculadas a la nieve y gastronomía típica.

El modelo busca que el visitante tenga contacto directo con el territorio y con quienes viven allí. Por eso, las propuestas turísticas no se limitan al paisaje; incluyen relatos, gastronomía, cultura, conocimientos tradicionales y actividades desarrolladas por habitantes de la propia comunidad.

Actualmente, el propio Ente Mixto de Turismo de Trevelin presenta a Sierra Colorada y Lago Rosario como destinos de Turismo Rural Comunitario, destacando la combinación entre naturaleza e identidad mapuche y recomendando tanto las cabalgatas como las caminatas guiadas, además de experiencias gastronómicas y culturales.

La Casita de Lala; lugar donde luego de cada experiencia, se comparte una merienda.

El territorio de Sierra Colorada también tiene antecedentes interesantes en materia de propuestas turísticas vinculadas con el conocimiento de la naturaleza. En 2024 se puso en marcha allí la primera senda de micoturismo de la Patagonia, desarrollada con participación de la comunidad Mapuche-Tehuelche, el CIEFAP y la Secretaría de Turismo de Trevelin.

El recorrido permite conocer distintas especies de hongos presentes en el área, su relación con el bosque y sus posibilidades gastronómicas, siempre acompañados por guías locales. El proyecto también puso en valor conocimientos tradicionales vinculados con la recolección y utilización de hongos comestibles.

Ese antecedente ayuda a comprender el potencial que tiene el territorio para generar nuevas experiencias turísticas a partir de sus propios recursos naturales y culturales.

Uno de los aspectos centrales de este proceso es que las nuevas propuestas son impulsadas por personas de la propia comunidad.

La apertura de nuevas experiencias, como las caminatas de Trafken Kimün, permite ampliar la oferta disponible para quienes llegan a Sierra Colorada y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades para los habitantes del paraje.

Ese objetivo aparece también en la mirada que la Municipalidad de Trevelin viene planteando sobre el turismo rural comunitario: fortalecer una actividad que permita mostrar la identidad del lugar y generar alternativas económicas vinculadas con el territorio.

En la apertura de la temporada de invierno 2026, desde el municipio se destacó precisamente el rol de los jóvenes de la comunidad en la continuidad de los emprendimientos culturales y turísticos y en la transmisión del patrimonio de sus pobladores. En esa oportunidad fueron mencionados, entre otros jóvenes guías de sitio, Johan Leal y Newen Aillapán, vinculados a Sierra Colorada.

En esta época del año, la presencia de nieve agrega una dificultad adicional y los organizadores recomiendan contar con abrigo adecuado, agua, alimentos y calzado con buen agarre.

La incorporación de nuevos guías y propuestas representa, de esta manera, una posibilidad de que el turismo se desarrolle desde la propia comunidad y que las nuevas generaciones encuentren allí una herramienta para permanecer, trabajar y transmitir los conocimientos del lugar.

Trafken Kimün también proyecta diferentes actividades de acuerdo con los momentos del año. Con la llegada de la primavera, sus impulsores anticiparon propuestas vinculadas con las flores silvestres y los conocimientos asociados a ellas. Más adelante, hacia noviembre, esperan aprovechar la temporada del llaollao, un hongo comestible característico de la zona.

Así, la propuesta no apunta a ofrecer siempre el mismo recorrido, sino a que el visitante pueda descubrir un territorio que cambia con las estaciones. La nieve del invierno, las flores de la primavera y los hongos que aparecen en determinadas épocas se convierten en distintas puertas de entrada a un mismo lugar.

El desafío es que el turismo no convierta al paraje solamente en un lugar para contemplar paisajes, sino en un espacio donde el visitante pueda conocer la historia, los conocimientos y la identidad de quienes viven allí.

Las caminatas de Gonzalo Leal y Nehen Aillapan representan una nueva pieza de ese entramado. Senderos, montaña, nieve, flores, hongos, gastronomía y saberes locales aparecen conectados en una experiencia que propone algo tan sencillo como caminar, pero con una mirada diferente.

 

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