sábado, 21 de febrero de 2026

En vista de las quejas de los pasajeros que se trasladaban por Ferrocarril a Playa Unión, la Gerencia local de los FF.CC. del Estado con asiento en Pto. Madryn, resolvió modificar desde principios de año, el horario anterior, con salida desde Trelew a las 14.30 horas, regresando de Playa Unión a las 20. De esta manera se ampliaba el tiempo de permanencia en el citado balneario.

Al agudizarse en el mes de enero la bajante que se venía observando desde el año anterior en las aguas del río Chubut, la Jefatura de Policía del Territorio realizó numerosos estudios en el Valle, pudiendo constatar que resultaba precario el riego que los chacareros, en forma tal que se esperaba que todos los productores pudiesen regar sus cultivos a tiempo, bastante dañados ya por la sequía.

A pesar de esta excelente disposición los chacareros del Valle Inferior (de nuestra zona), se quejaban por cuanto no se extremaba el control policial para su cumplimiento y los chacareros de la zona oeste del Valle, por temor a quedarse sin agua, abrían las compuestas de sus zanjas al máximo, inundando no sólo sus chacras, sino también los caminos vecinales.

Pero esta sequía no sólo afectaba a los cultivos de los chacareros, sino que también en grado sumo, a la provisión de agua potable a las poblaciones de Gaiman, Trelew, Pto. Madryn y Rawson. Debido a ello el Gobernador Cnel. ztyrlė, se dirigió telegráficamente al Director General de Irrigación del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, para que contemplase la posibilidad de hacer llegar agua al río Chubut, por su afluente natural el río Chico (seco en la actualidad), desde Colonia Sarmiento, tomándola del Lago Colhué-Huapi.

Esta extraordinaria sequía afectó a todo el país, pero su larga persistencia también tuvo lamentables consecuencias en la Patagonia, donde cientos de familias radicadas de muchos años en las tierras del sud, se hallaban ante un problema de carácter económico pocas veces igualado. Perdidas sus cosechas, sin pasto para los animales, necesitaban del apoyo oficial a los fines de reparar sus intereses. Los daños causados afectaban por igual a agricultores y ganaderos, y la ayuda del Estado era necesaria para evitar la dispersión de los habitantes rurales existentes en las zonas afectadas.

 

Fragmento del libro “Trelew, un desafío patagónico”, de Matthew Henry Jones (El Regional)

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