La pérdida de puestos de trabajo y, como consecuencia, de cobertura de obras sociales comienza a sentirse con fuerza en el sistema público de salud de Chubut. El secretario de Salud provincial, Sergio Wisky, reconoció que cada vez más personas recurren a los hospitales y que las guardias aparecen como uno de los sectores más exigidos ante el crecimiento de la demanda.
“Hay mucha gente que se quedó sin obra social y está yendo al hospital”, afirmó Wisky al describir una situación directamente vinculada con el escenario económico y laboral. La caída del empleo no solamente deja familias sin cobertura médica, sino que también reduce la cantidad de aportantes que sostienen financieramente a las obras sociales.
El funcionario explicó que esta situación termina trasladando una demanda adicional hacia el sistema sanitario estatal. En ese contexto, reconoció que la capacidad de respuesta tampoco es ilimitada: “Los hospitales están preparados para ser flexibles, pero tienen un límite”, advirtió.
Uno de los principales problemas aparece en las guardias, donde confluyen tanto las urgencias como pacientes que buscan resolver consultas de menor complejidad. Allí se aplica un sistema de triage que establece prioridades de acuerdo con la gravedad de cada caso, por lo que quienes no presentan riesgo inmediato pueden afrontar mayores tiempos de espera.
Frente a ese escenario, Salud busca evitar que toda la demanda termine concentrándose en los hospitales. La estrategia apunta a fortalecer los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), ampliar horarios y acercar prestaciones a los barrios. “Tenemos que generar otras alternativas”, planteó Wisky al referirse a la necesidad de descomprimir las guardias.
La problemática, además, no se limita a una sola ciudad. En Comodoro Rivadavia ya fue necesario ampliar horarios de atención en los CAPS e incorporar prestaciones de Pediatría y Ginecología en el Hospital Alvear para reducir la presión sobre el Hospital Regional. En Esquel también existe preocupación por la concentración de pacientes debido a la disponibilidad limitada de servicios de guardia.
Otro de los frentes abiertos es PAMI. Wisky confirmó que la Provincia trabaja en una negociación para administrar parte de los recursos destinados a los afiliados de la obra social nacional en Chubut. Según explicó, una modificación reciente en el esquema de pago a médicos permitió elevar la cantidad de afiliados atendidos de alrededor de 2.500 a cerca de 6.000.
“Lo podemos hacer eficiente al sistema y dar mejor cobertura”, sostuvo el secretario de Salud, quien planteó que el objetivo es evitar que los pacientes tengan que pagar de su bolsillo prestaciones básicas.

