El 26 de septiembre de 2024, el intendente Damián Biss, acompañado por un grupo de funcionarios y dirigentes, presentó un auspicioso proyecto destinado a duplicar la capacidad de distribución de agua potable en Rawson y Playa Unión. La obra contemplaba la construcción de dos nuevos acueductos -uno de 500 milímetros y otro de 250 milímetros de diámetro- y cinco centros de distribución, cada uno con una capacidad de 500 metros cúbicos y sistemas de bombeo automatizados.
El denominado Plan Acueductos formaba parte del Master Plan presentado tiempo antes por el Ejecutivo municipal, que proyectaba el desarrollo urbano de la ciudad para los próximos 50 años.
Según explicó el propio intendente, el esquema de financiamiento se basaría en “un esfuerzo conjunto entre la Provincia y la comunidad”. Los fondos se obtendrían a través de un fideicomiso del Banco del Chubut, que luego sería recuperado mediante el pago de los vecinos a través de “una tasa municipal en cuotas accesibles”. “Entendemos el momento por el cual atravesamos todos los argentinos, por eso se plantearon cuotas que sean cómodas de afrontar”, sostuvo Biss.
Por su parte, el secretario de Planificación y Desarrollo Urbano de la Municipalidad, Pablo Villalobos, aseguró que el Plan Acueductos “permitirá dotar de previsibilidad al desarrollo de la comunidad capitalina, con el objetivo de establecer puntos estratégicos para implementar los centros de distribución y fortalecer la red de acueductos”.
“La gestión del intendente Biss promueve la importancia de un esquema de desarrollo urbano planificado. Por eso se trabaja en establecer pautas claras para las obras a ejecutar en el tiempo y, particularmente hoy, celebramos estar presentando las primeras que dan origen a los nuevos centros de distribución”, agregó el funcionario.
A más de un año del anuncio presentado con énfasis en la planificación, la previsibilidad y el crecimiento a largo plazo, el Plan Acueductos sigue sin mostrar avances concretos, ni siquiera ha comenzado su ejecución. Mientras el proyecto permanece detenido, Rawson y Playa Unión atraviesan una crisis cotidiana: 11 horas diarias sin suministro de agua, cortes que se agravan con el calor y una demanda creciente propia del verano. La distancia entre el discurso oficial y la realidad que viven los vecinos se amplía día a día, y el ambicioso plan anunciado en septiembre de 2024 continúa siendo –como casi todos los anuncios de Biss- una promesa incumplida frente a una necesidad urgente.


