Serapio Rodríguez, con una paciencia singular, se dedicó a crear tipos de reproductores del Merino Argentino. Sin embargo su aspiración noble y progresista no estaba satisfecha, él ambicionaba crear un tipo “único” de reproductor que reuniera calidades superiores y que fuera adaptable al clima y a los campos pobres donde debían vivir. Sus pacientes investigaciones y ensayos verificados en un ambiente, sino hostil, descreído, le permitió hallar, por sucesivos cruzamientos un animal noble, sufrido y rendidor que satisficiera a los ganaderos. Ese prototipo, que puede ostentar el “sello propio” de la cabaña “La Argentina”; se adapta perfectamente a los pastos duros y secos, a las aguas saladas y resiste muy bien los rigores del frío de las temperaturas pata
gónicas. Debe tenerse en cuenta para considerar lo expresado, que en general el animal descuenta el sufrimiento con la producción pues está comprobado que según sea la región o la facilidad de comercialización que allí haya, el ganadero compra carne o buena lana.
Nuestro biografiado que honra a nuestro país, pues es argentino nativo, tardó 15 años de constante trabajo para llegar a definir el tipo único, de lo que él denomina “Merino Patagónico”.

Para ese efecto llegó a hacer diversos cruzamientos con el “Rambouillet”, el “Negrete”, el “Argentino” y el “Australiano”. Las características sobresalientes de este producto son: cara completamente limpia, tipo grande y rústico, precoz y fecundo, muy liviano y ágil, vivo y similar a la cabra; hecho y adaptable a todos los campos pobres y al clima de la Patagonia, capaz de alimentarse con “monte” y de hacer tres leguas para bajar a la aguada. Tiene un rendimiento cada vez mayor; la fibra de su lana mide de 9 a 10 centímetros de largo, su peso de 10 a 12 kilos en el macho reproductor y 4 o 5 en la hembra. Su calidad es: fibra muy fina, ondulada, consistente y elástica y su color es ámbar oscuro amarillento. Tiene bien fundadas esperanzas en el mejoramiento cada vez mayor en el tipo que ha creado. Lo que decimos ha sido reconocido por expertos jurados, cómo lo es el Dr. Speroni, presidente del Instituto de la Lana quien en 1937, aconsejó a la Comisión de la Exposición Rural de Camarones (Chubut) crear una mención especial para premiar el lote de 3 carneros de un tipo “único”, creado por el señor Serapio Rodríguez, a los que denomina “Merino Patagónico”, como lo ilustra el grabado que reproduce dicha mención.

La cabaña “La Argentina”, ocupa una extensión de 60 hectáreas de propiedad, situadas en el Distrito de Gaiman en este Territorio, además anexa a la misma posee 10.000 hectáreas de cam-po fiscal que arrienda. La instalación para los carneros a galpón, ha sido debidamente cuidada por el Señor Serapio Rodríguez, siendo una de las mejores existentes en la zona.
Inició la implantación de la cabaña el año 1921, con la raza “Merino Argentino”, con un reproductor adquirido en 1.200 pesos a Celedonio Pereda, famoso cabañero de la Provincia de Buenos Aires, y 80 borregas de la Cabaña de Alsúa, que entonces gozaba de justa fama, las que le costaron cien pesos cada una. De ahí empezó los cruzamientos con puros Merinos y continuó siempre en forma ascendente el refinamiento de los mismos.
Además ha dedicado su atención de cabañero al Merino Argentino por cruza con Australiano, en cuyos cruzamientos ha logrado ejemplares muy notables. Luego el otro tipo a que se dedica es el Merino Patagónico, genial creación que día a día ha de ir imponiéndose a la consideración de los señores hacendados.
Como dato ilustrativo de la calidad de los carneros ovinos para reproducción que ha criado esta cabaña, daremos una breve nómina de los premios obtenidos en diversas exposiciones donde se ha presentado: Merino Argentino: año 1924; Exposición de Trelew, primer premio en conjunto de borregos. Diploma “mención especial” de Merino Argentino, Exposición de Camarones 1937, y varios otros premios en distintos certámenes ganaderos, que sentimos no recordar. Cruza Merino Argentino con Australiano: Primer premio en la 7a. categoría grupo de 3 reproductores de 2 dientes a galpón, Exp. de Camarones 1937. Merino Patagónico: Como ya dijimos esta raza es de un tipo “único”; creado por don Serapio Rodríguez, presentado en la Exposición de Camarones en 1937, no existiendo premios por la causa que hemos indicado, fue creado uno, especialmente para premiar la excelente calidad de esta nueva raza puramente regional.
Como ya dijimos nuestro biografiado es un cabañero y hacendado progresista, que no ha escatimado esfuerzo, trabajo y dinero para dotar a su cabaña de Gaiman y a su establecimiento ganadero de San José (Península Valdés) de todas las mejoras más modernas y necesarias para su explotación racional; como dato preciso y elo cuente de lo que manifestamos a continuación detallaremos a grandes rasgos dichas mejoras: lote 7, secc. B. III, al Sud de la Colonia Chubut, Gaiman, 10.000 hectáreas, donde tiene sus plan-teles a campo, anexo a la cabaña “La Argentina”: Casa habitación de zinc y madera, compuesta de 2 piezas de 4 x 4; pozo de doce metros de profundidad, calzado, un molino y tanque australiano de 10.000 litros; tres bebederos de madera, 2 corrales y tres bretes de madera, 2 corrales y 3 bretes madera; una bañera en portland para ovejas, de 15 metros de largo, con escurridero y bretes; está todo el campo alambrado, siendo de su propiedad tres leguas lineales de alambre. El costo de estas mejoras asciende a 15 mil pesos moneda nacional.
También es poblador desde el año 1907, de 6.000 hectáreas, ubicadas en los lotes 21 y 22, sección AIV Golfo San José (Península Valdez), donde tiene su establecimiento ganadero denominado “La Argentina” el cual está destinado a la crianza de lanares tipo Merino Argentino, reconocidos como muy buenos entre los que existen en la zona. Allí implantó las mejoras que detallaremos a continuación: casa habitación de material crudo, techos de zinc, re-vestidos de tela metálica y revocado con portland, 2 piezas de 5 x 5 y una de 5 x 4, con galería sostenida por pilares, de 15 metros de largo por 3 de ancho; toda la casa está pintada interior y exterior. Un galpón de zinc y vigas de madera de 8 x 6 un pozo de 100 metros de profundidad con calce de 30 metros; un tanque australiano de 60.000 litros; un molino y 8 bebederos de madera; dos corrales; un trascorral y 4 bretes de madera. El campo está alambrado en todo su perímetro y dividido en 3 potreros.
Fragmento del libro “Golfo Nuevo, álbum biográfico”

