
En el año 1939, llega a Camarones don Edmundo Leopoldo Bartels con su familia. La hija mayor concurre a la escuela del lugar e inicia el primer grado, siendo en ese momento Director y maestro el Señor Enrique Della Croce, quien traba amistad con el Señor E. Bartels y lo entusiasma para el trabajo en Cabo Raso, de ahí que se instale allí con la familia y al inaugurarse el Internado que correspondía a la escuelita N°92, Don Edmundo y su esposa María fueran los ecónomos del Instituto “Mendoza”, dirigido por la Señora Victorina Lacoste de Fischer, hija de pioneros de la zona, que se destacó por su amor y celo puesto al servicio de la niñez en edad escolar.
Me cuenta la Señora Olga Bartels de Dominguez que logró completar sus estudios primarios en dicha escuela, evocando con emoción la labor de estos verdaderos maestros y educadores, sobre todo a Don Inocencio Cibanal, quien había llegado a la zona con 25 años de edad. Este educador ejerció por años en el lugar. Doña Victorina Lacoste al volante de una camioneta y el maestro Cibanal solían salir antes del período escolar, visitaban los campos de los alrededores reclutando niños que, al ingresar en el Internado, aprendían las primeras letras.
Es digno de destacar el esfuerzo que significó al pequeño vecindario la creación del pensionado, siendo recordado por los entonces alumnos que se pudieron beneficiar con la educación, a pesar de vivir lejos de centros urbanos.
Me dice la Señora de Dominguez que la Bandera, el escudo y la placa de la escuela fueron llevadas a Camarones.
En esa aldea que era Cabo Raso, vivió Don Pedro Raúl Baigorria, vasco de origen, con su esposa Lili Lloyd Jones. Allí nació su hijo Eduardo Alfredo Baigorria el 9 de Febrero de 1932, quien pasó su niñez en Esquel. Años después reemplazaría al Señor Juan Barletta cuando se retiró de Cabo Raso como Guardahilo de correo.
Texto de “Pioneros de la Costa Patagónica” – Isabel Caminoa de Heinken
