La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó la sentencia que obligaba a la Argentina a pagar más de USD 16.100 millones —que con intereses superaban los USD 18.000 millones— por la expropiación de YPF. También dejó sin efecto la orden que imponía entregar acciones de la compañía como garantía, tal como había dispuesto la jueza Loretta Preska.
El caso, conocido jurídicamente como Petersen Energía / Eton Park v. Argentine Republic & YPF S.A., tuvo un recorrido extenso y complejo hasta llegar a estas 56 páginas de un fallo dividido (2 a 1) que incluso motivó una cadena nacional del presidente para celebrarlo. Pero la pregunta inevitable es: ¿el caso terminó?
La respuesta es clara: no. Burford aún tiene margen de maniobra y conserva varias herramientas procesales para intentar revertir la situación. Al menos tres.
- La vía más contundente: ir a la Corte Suprema de EE.UU.
Burford puede presentar directamente un pedido de revisión (certiorari) ante la Corte Suprema. Es un recurso extraordinario y de admisión excepcional: la Corte acepta menos del 1% de los casos. Pero sigue siendo una opción disponible.
- El “rehearing en banc”: pedir un plenario
La segunda alternativa es solicitar un rehearing en banc, es decir, pedir que todos los jueces activos del Segundo Circuito —y no solo los tres del panel— vuelvan a analizar el caso.
En términos argentinos, sería algo similar a pedir un plenario.
También es un recurso extraordinario: el Segundo Circuito concede el en banc en menos del 1% de las solicitudes.
- La clave procesal: qué significa “Reversed and Remanded”
En la parte resolutiva, los tribunales de apelación suelen usar tres fórmulas:
- Reversed and Dismissed: revocado y archivado.
- Vacated: anulado todo el proceso y vuelta a foja cero.
- Reversed and Remanded: revocado y reenviado a primera instancia.
El fallo del Segundo Circuito eligió esta última opción: Reversed and Remanded.
Esto significa que, si los recursos extraordinarios no prosperan —ya sea porque se rechazan in limine o porque Burford decide no interponerlos—, el caso vuelve al tribunal de Preska.
¿Y qué pasa cuando vuelva?
La jueza Preska deberá dictar una nueva resolución siguiendo las instrucciones de los jueces Denny Chin y Sarah A. L. Merriam, quienes votaron a favor de Argentina e YPF. El juez José A. Cabranes quedó en disidencia, apoyando la posición de Burford.
La Cámara le deja a Preska dos caminos posibles:
- a) Desestimar la demanda (Dismissal)
Cerrar definitivamente el caso, porque la teoría contractual quedó sin sustento.
- b) Abrir una etapa limitada de procedimientos adicionales
Solo para tratar cuestiones residuales que no fueron expresamente anuladas, ya que la Cámara no ordenó un “dismissal total”.
Serían reclamos menores, accesorios o procesales.
Lo que sí queda claro es el mensaje de la Cámara:
Preska aplicó reglas de contratos de Nueva York a un acto de soberanía argentino legislado por el Congreso.
Ese error jurídico es lo que derrumba la condena.
¿Puede haber un capítulo argentino?
Sí. Si Burford lo decide, podría intentar litigar en tribunales argentinos bajo el Código Civil y Comercial.
Pero eso abriría un debate completamente distinto: la constitucionalidad integral de la Ley de Expropiaciones 21.499.
Sería otra historia, con otros riesgos y otra dinámica.
Por Gustavo Gomez, ex Fiscal General Federal. gustavogomez.ar

