Vecinos e instituciones vuelven a sumarse a una campaña comunitaria que cada año ayuda a enfrentar las bajas temperaturas en la cordillera chubutense.
Con la llegada de las bajas temperaturas y el invierno instalándose en la cordillera, en Esquel vuelve a ponerse en marcha una de las iniciativas solidarias más tradicionales de la comunidad; la campaña de frazadas destinada a acompañar a familias y personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad durante los meses más fríos del año.
La propuesta, que se realiza desde hace varios años en la ciudad, tiene como objetivo reunir frazadas, mantas, acolchados y ropa de abrigo para luego ser distribuidos entre vecinos que necesitan asistencia frente al intenso clima invernal característico de la región.
A lo largo del tiempo, la campaña logró consolidarse gracias al compromiso de vecinos, instituciones, organizaciones sociales y voluntarios que, año tras año, colaboran acercando donaciones o participando en la clasificación y entrega de los elementos reunidos.

La iniciativa suele impulsarse especialmente durante el otoño y el inicio del invierno, momentos en los que las temperaturas comienzan a descender de manera marcada en la cordillera chubutense. En ese contexto, las frazadas y el abrigo se convierten en elementos esenciales para muchas familias.
El funcionamiento de la campaña es simple pero sostenido por una fuerte participación comunitaria. Las donaciones se reciben en distintos puntos habilitados de la ciudad —como instituciones, radios, organizaciones o espacios comunitarios— y posteriormente son organizadas para su distribución según las necesidades detectadas.
Además de frazadas, en muchas ocasiones también se reciben camperas, calzado, ropa de invierno y elementos para calefaccionarse, ampliando el alcance solidario de la propuesta.

Quienes impulsan la campaña destacan que el acompañamiento de la comunidad es fundamental para poder sostenerla cada año. La solidaridad de los vecinos permite no solo reunir una importante cantidad de elementos, sino también llegar a distintos sectores de la ciudad y parajes cercanos donde el frío impacta con mayor dureza.
Con el paso de los años, la campaña de frazadas dejó de ser solamente una colecta para transformarse en una muestra del compromiso social que caracteriza a Esquel. En cada edición, decenas de personas se suman de distintas maneras, reforzando una red solidaria que cobra especial valor durante el invierno.
La propuesta también pone de relieve una realidad presente en muchas localidades patagónicas: el frío extremo representa un desafío cotidiano para numerosas familias, especialmente en contextos económicos complejos. Frente a eso, las acciones comunitarias se convierten en herramientas concretas de acompañamiento y contención.

Mientras continúan las jornadas de recepción de donaciones, desde la organización invitan a la comunidad a seguir colaborando con frazadas y ropa de abrigo en buen estado, recordando que un gesto simple puede marcar una gran diferencia para quienes más lo necesitan.
Así, una vez más, la solidaridad vuelve a hacerse presente en Esquel, donde cada invierno encuentra a la comunidad unida en torno a una causa común: ayudar a enfrentar el frío con abrigo, empatía y compromiso colectivo.
