Focalizado en el valle inferior del Río Chubut, allí desde 1865, se desarrollaba la colonización galesa que a pesar de algunos hechos aislados mantuvo una excelente relación con los pueblos originarios. Es en este marco que a partir de 1882 un oficial del novel Ejército Argentino, el Teniente Coronel Lino Oris de Roa, comienza a prestar servicios en la Gobernación de la Patagonia que fuera creada por la ley N° 954 el 11 de octubre de 1878, un territorio que tuvo como gobernador designado a un allegado y antiguo compañero de armas del presidente Roca, el Gral. Lorenzo Vintter.
La nueva organización de los territorios patagónicos consistía en la división de extensas jurisdicciones denominadas “Territorios Nacionales”, estas inmensas leguas de tierra pronto serían testigos de una corriente demográfica en aumento promovida por la autoridad nacional. Vintter, quien residía mientras duraba su cargo, en una pequeñísima Carmen de Patagones, parte un 16 de julio de 1883, comandando el cuerpo de soldados “7° de Caballería”, grupo al que pertenecía Roa, hacia Puerto Deseado en la actual provincia de Santa Cruz; desde allí, el general, por orden directa del Ministro del Interior Dr. Yrigoyen, ordena al teniente coronel partir junto a un grupo, que no alcanzaba los treinta hombres, a explorar y reconocer la región comprendida entre Puerto Deseado y los ríos Senguer y Chubut y el Océano Atlántico. El 24 de julio la expedición se pone en marcha y hacia el 8 de agosto de 1883 el pequeño grupo alcanza el río Senguer a aproximadamente la mitad de su curso; durante este lapso los soldados consiguen tomar prisioneros a unos treinta y dos “indios de lanza”, como se los denominaba en la jerga del ejército, y además a unas cinco mujeres. Según relatos posteriores, Roa consideró que este grupo de aborígenes pertenecía a las tribus de Inacayal y Foyel, también estimó que algunos otros pertenecían a la gente del jefe mapuche Sayhueque.
Hacia el año 1883 este oficial del Ejército Argentino, fue el primero en dar cuenta de su paso por la zona centro norte chubutense junto a sus soldados, partió de Fortín Alsina, hoy Valcheta, con tres columnas ligeras, su misión consistía en hallar y detener al cacique mapuche Valentín Sayhueque.
Roa y sus hombres transitaron el sur del Río Negro y el norte del Chubut, bajando por Tromeniyeu, luego Maquinchao y posteriormente por Yalalahuat.
El teniente coronel Lino Oris de Roa, más allá de que no pocos historiadores lo recuerdan por haber sido el encargado de destruir la última resistencia mapuche-tehuelche en la Patagonia durante la campaña ordenada por el Congreso de la Nación durante el período roquista, se convirtió así, inconscientemente, en un protagonista histórico allegado al departamento y la localidad de Gastre; en sus relatos, cartas, anotaciones y memorias, dejó en claro que a pesar de servir y obedecer a una institución armada que dejó mucho que desear en cuanto al trato hacia la Patagonia y sus habitantes originarios, no pudo en lo personal, ser indiferente a la belleza natural de cada región y paraje, según sus propios dichos apreció todo cuanto experimentó durante sus campañas en el territorio. En los informes enviados a los organismos nacionales Roa nunca dudó que:
“La parte central de la Patagonia no responde a las ideas que hasta hoy se tienen de ella, no siendo una región llana, semejante a la pampa” sino con “hermosos y abrigados cañadones, ricos en agua y pastos, y de una fertilidad que encanta”. El militar evidenció así, mediante esta apreciación personal, una admiración particular por el valle y la meseta centro-norte del Chubut.
Fragmento libro “Gastre, retrospectiva histórica” de Carlos Adrian Tissera



