El perro yagán, también llamado perro fueguino era un canino de medianas dimensiones que vivía entre los indígenas yaganes y selknam del archipiélago de Tierra del Fuego. Fue domesticado del zorro culpeo (Lycalopex culpaeus), en lugar del perro doméstico, que fue domesticado del lobo (Canis lupus).
Carlos Gallardo expuso:
“El Ona reconoce la inteligencia en su perro y por consiguiente, cuando va de caza y pasa algún tiempo sin que encuentra rastros, el indio fija su atención en el rumbo que aquel quiere tomar y lo sigue pacientemente aunque crea que está equivocado”.
Antonio Coiazzi indicaba que:
“…forma parte de la familia; el perro, llamado por ellos tisne. Los onas tienen muchos perros y les guardan un afecto grandísimo. Nuestros misioneros vieron a menudo a mujeres indígenas dando de mamar a perritos cuya madre había muerto; más aún, vieron a indios hacerse tajos en las piernas por la muerte de un perro, como por la muerte de uno de sus deudos. Por lo demás, razones tienen para quererlos, pues les sirven de guardianes del toldo, y para varias clases de caza y además, durante la noche, hacen el oficio de abrigo, poniéndoselos sobre el cuerpo mientras duermen.”
Fuente: Facebook Espíritu Fueguino

