El intendente de Dolavon, Dante Bowen, lanzó un fuerte cuestionamiento a la conducción del peronismo en Chubut, en un contexto atravesado por crecientes versiones —alentadas incluso por gestos de los propios protagonistas— sobre una posible fórmula a la gobernación entre el diputado nacional Juan Pablo Luque y el intendente radical de Rawson, Damián Biss.
Sin mencionarlos directamente, pero con críticas que impactan de lleno en el esquema que encabeza el diputado provincial Gustavo Fita, Bowen describió un escenario de “dirigencia sin rumbo” dentro del peronismo provincial y advirtió sobre las consecuencias políticas de esa falta de conducción.
“Salir de la decadencia para construir un proyecto de futuro para Chubut es el desafío”, planteó el jefe comunal, para luego señalar que el espacio atraviesa “una discusión de fondo” que, según su visión, no está siendo saldada.
Bowen apuntó directamente contra lo que definió como intentos de “cerrar la participación con la trampa de la unidad”, y cuestionó que ahora los mismos sectores “corren detrás de los hechos, anunciando candidaturas por doquier”. En ese sentido, remarcó las contradicciones internas: “Se cuestionaban formas, espacios y herramientas, pero cuando la realidad se impone, terminan haciendo exactamente lo que criticaban”.
En el trasfondo de estas declaraciones aparece con fuerza el reacomodamiento político que sugiere una eventual alianza entre Luque y Biss, una hipótesis que genera ruido dentro del peronismo y que Bowen toma como ejemplo de una pérdida de identidad. “Si para gobernar necesitás asociarte con todo lo que antes cuestionabas, el problema no es la política… es la falta de rumbo”, disparó.
El intendente de Dolavon también introdujo una crítica conceptual, al sostener que existe “falta de formación política” en sectores de la dirigencia, y advirtió sobre una mirada “empresarial” de la provincia que, según dijo, impide comprender las demandas sociales. “Cuando se mira una provincia como si fuera una empresa, se pierde lo esencial: entender a la gente, su historia y sus necesidades”, sostuvo.
En ese marco, Bowen vinculó esa falencia con los resultados electorales recientes: “Cuando el diagnóstico es malo, los resultados son siempre los mismos: derrota tras derrota para el conjunto y un cargo para el mismo sector de siempre que se conforma con salir segundo”.
Frente a ese escenario, el dirigente propuso “otra forma de construir”, basada en “identidad, equipo y un proyecto claro”, y diferenció gestión de conducción política: “No alcanza con gestionar. Gobernar es interpretar a la sociedad desde un marco ideológico, con los pies sobre la tierra”.
Finalmente, advirtió sobre los riesgos de no ordenar el espacio: “Si no ordenamos, el riesgo es claro: terminar entregándole la provincia a quienes no tienen ni proyecto ni compromiso con Chubut”.

