jueves, 14 de mayo de 2026

El proyecto, considerado uno de los cultivos de azafrán más australes del continente, combina tradición familiar, innovación y experiencias vinculadas al campo y la gastronomía.

En medio del paisaje cordillerano de Trevelin, entre bosque nativo, chacras y caminos rurales, un emprendimiento familiar logró transformar una de las especias más valiosas del mundo en una experiencia productiva, turística y gastronómica con sello patagónico. Se trata de Azafrán Trevelin Ruta 17, un proyecto que nació desde la pasión por la tierra y hoy se consolida como uno de los emprendimientos más originales de la región.

Ubicado sobre la Ruta Provincial 17, camino a Corcovado y a unos 25 kilómetros de Trevelin, el emprendimiento es impulsado por la chef y productora Paola Díaz Ahumada junto a su familia. La iniciativa comenzó hace aproximadamente ocho años, cuando decidieron apostar al cultivo del azafrán, conocido mundialmente como “el oro rojo” por su alto valor gastronómico y comercial.

Denominado como “el oro rojo”, el azafrán se instaló en la zona cordillerana gracias a la chef y productora Paola Díaz Ahumada y su familia.

La historia de Azafrán Ruta 17 tiene además un fuerte componente cultural y familiar. Según contó Paola Ahumada, su vínculo con el azafrán proviene de raíces andaluzas y de una tradición familiar ligada al mundo de las especias. Esa herencia fue la que la motivó a experimentar con el cultivo en la Patagonia, a pesar de las condiciones climáticas extremas de la cordillera chubutense.

Contra muchos pronósticos, la planta logró adaptarse de manera exitosa al clima frío de la región. Los inviernos intensos, las heladas y las nevadas no impidieron el crecimiento de los bulbos, permitiendo desarrollar lo que hoy es considerado uno de los cultivos de azafrán más australes del continente.

La cosecha de azafrán se realiza durante los meses de marzo y abril.

Con el paso del tiempo, el emprendimiento dejó de enfocarse únicamente en la producción primaria para expandirse hacia nuevas propuestas. Actualmente, Azafrán Ruta 17 combina el cultivo agroecológico con experiencias de agroturismo y gastronomía gourmet, integrando degustaciones, visitas guiadas y productos derivados del azafrán.

Entre sus elaboraciones aparecen blends de té, infusiones, licores, café árabe y un gin macerado con azafrán que logró posicionarse entre los productos distintivos del emprendimiento. Además, la propuesta busca revalorizar el uso de esta especia en distintas preparaciones gastronómicas, más allá de recetas tradicionales como la paella o el risotto.

Uno de los aspectos que más crecimiento mostró en los últimos años es el turismo de experiencias. Durante la temporada de floración y cosecha, visitantes pueden recorrer el predio, conocer el proceso artesanal de extracción de las hebras y participar de degustaciones y actividades vinculadas al cultivo. La experiencia se complementa con el entorno natural del bosque andino patagónico y propuestas gastronómicas de campo.

Meses atrás, Azafrán Ruta 17 comenzó a elaborar sus productos en el Centro de Apoyo a la Producción de Esquel y la Comarca (CAPEC).

La cosecha principal del azafrán se desarrolla habitualmente entre marzo y abril, coincidiendo con la floración, mientras que otras actividades vinculadas a los bulbos y al turismo rural se extienden hasta diciembre. Incluso el emprendimiento suele anunciar cierres de temporada luego de las jornadas de cosecha y experiencias agroturísticas que se realizan durante la primavera y el otoño.

Además de consolidarse en la Patagonia, Azafrán Ruta 17 comenzó a proyectarse fuera de la región. Sus productos participaron en eventos gastronómicos y ferias provinciales, mientras avanzan iniciativas vinculadas a la exportación y la distribución nacional de sus derivados premium.

Desde el emprendimiento destacan que el crecimiento fue posible gracias al trabajo familiar, el acompañamiento de programas de desarrollo productivo y el interés creciente por experiencias turísticas ligadas a la identidad local y la producción artesanal.

El emprendimiento, es reconocido por diversas organizaciones y eventos. Ha recibido invitaciones para mostrar su producto en distintos puntos de Argentina.

Hoy, Azafrán Ruta 17 representa mucho más que un cultivo exótico en la cordillera. Es una propuesta que combina producción sustentable, gastronomía, turismo y cultura, posicionando a Trevelin dentro del mapa de experiencias gourmet de la Patagonia.

Entre flores violetas, aromas intensos y recetas innovadoras, el emprendimiento continúa creciendo desde la Ruta 17, demostrando cómo una idea nacida en familia pudo transformarse en un proyecto reconocido dentro y fuera de Chubut.

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