
También el transporte terrestre es una opción para llegar hasta San Antonio Oeste, cabecera del ferrocarril Roca, haciendo las combinaciones con la Capital Federal. Así, el buque y las precarias condiciones de desembarco a cajón o en equilibrio sobre tablones, ha dejado de ser la única puerta de entrada al pueblo.
En los ’50, es posible llegar también por tierra, en “modernas unidades pullman, con butaca reclinable y equipadas con calefacción o aire acondicionado, para mayor confort y seguridad de los pasajeros”.
Transportes Patagónicos hace la línea regular hacia San Antonio, habiéndose iniciado en 1925, con coches para 8 pasajeros, “que en oportunidades debían detenerse hasta dos días en un ‘boliche’, mientras el conductor, pala y pico en mano, abría huella, borrando zanjas y cegando pantanos”.
También el tráfico de camiones ha comenzado a intensificarse por esta época, compitiendo tímidamente al principio en el movimiento de cargas que prioriza a los buques, pero que lentamente le ganará el circuito al tráfico marítimo, por rapidez y eficiencia, al punto de anular prácticamente el movimiento portuario de cabotaje, en las décadas posteriores.
El transporte marítimo

Durante las primeras décadas, el mar ha sido la única puerta de entrada a Comodoro Rivadavia. El ingreso de cargas y personas a través de los buques se hace a través de empresas como La Anónima, Costa del Sud, Navemar S. A, a las que se incorpora, en 1942, la compañía Pérez Companc. Esta llega con los buques varadores, de puerta a proa, los que se adaptan a las condiciones de la Patagonia, que carece de muelles adecuados para el atraque. Así, el barco ingresa a la playa y puede descargar directamente a tierra. Buques como El Rata Navemar, El Oeste, El Limay son algunos de los que llegan al puerto de Comodoro Rivadavia Lentamente, ante la paralización de las obras portuarias y la mayor celeridad de las cargas por vía terrestre, el puerto pierde el movimiento que lo ha caracterizado durante la primera mitad del siglo.
Fragmentos del libro “Crónicas del Centenario”
