Al menos una veintena de barcos pesqueros de altura, conocidos como “colorados”, permanecen fondeados en aguas del Golfo Nuevo, frente a Puerto Madryn, donde buscaron resguardo de un posible temporal que afecte la costa patagónica.
Desde la plata de Puerto Madryn puede observarse la inusual concentración de buques fondeados, a la espera de que mejoren las condiciones climáticas.






