El abogado defensor del secretario general de ATE Chubut, Guillermo Quiroga, Oscar Romero, aseguró que es una práctica habitual dentro del sindicato transferir dinero desde las cuentas institucionales a las cuentas personales de sus dirigentes para afrontar gastos vinculados con la actividad gremial. Con ese argumento, negó que las operaciones investigadas constituyan un desvío de fondos y rechazó la acusación por presunta administración fraudulenta.
“Estamos desmintiendo totalmente que se hayan desviado 22 millones de pesos”, afirmó Romero al ser consultado sobre la acusación que pesa sobre Quiroga. Según explicó, la causa se inició en julio de 2023, en plena campaña por las elecciones internas del gremio, a partir de una denuncia presentada por afiliados de la lista opositora.
Quiroga está acusado de presunta administración fraudulenta por supuestas transferencias de fondos desde las cuentas de ATE Chubut hacia cuentas personales, tanto propias como de otros integrantes de la conducción sindical. Según la investigación, esos movimientos habrían implicado el desvío de alrededor de 22 millones de pesos. La causa ya atravesó la audiencia preliminar y la Justicia debe resolver si el expediente es elevado a juicio oral o si prosperan los planteos de la defensa para evitar esa instancia.
Uno de los ejes centrales de la defensa es que las transferencias desde la cuenta sindical hacia cuentas particulares formaban parte de la administración habitual del gremio. “Es un movimiento totalmente común en todas las organizaciones sindicales”, sostuvo el abogado, quien explicó que esos fondos eran utilizados para afrontar gastos de movilizaciones, actividades gremiales y compras urgentes.
Romero remarcó que Quiroga no era el único dirigente que recibía transferencias. “No solamente Quiroga; secretario de Acción Gremial, secretario de Acción Política, secretarios de Organización han recibido transferencias para sus propias actividades”, afirmó, al tiempo que señaló que en los mismos resúmenes bancarios aparecen giros hacia otros integrantes del Consejo Directivo Provincial, incluida la entonces secretaria de Finanzas, Claudia Barrionuevo, quien luego presentó la denuncia.
Consultado sobre por qué el dinero no se manejaba directamente desde la cuenta institucional, respondió que “a través de esa vía es mucho más ágil para disponer de cualquier movimiento de fondos”, ya que las cuentas del sindicato requieren la firma conjunta de dos autoridades para realizar pagos.
El defensor también rechazó las versiones sobre un supuesto enriquecimiento personal de Quiroga. “Quiroga no tiene casa propia, alquila”, aseguró, al negar que hubiera utilizado dinero del sindicato para construir una vivienda o realizar mejoras particulares. Además, sostuvo que los materiales de construcción adquiridos durante ese período fueron destinados a la remodelación de la sede de ATE.
Finalmente, Romero reveló que durante la audiencia preliminar planteó que la causa carece de una víctima. “Llegamos a esta parte donde vamos a juicio y no tenemos víctima, porque el supuesto damnificado dice: ‘nosotros no somos víctimas, nosotros no tenemos ningún perjuicio'”, expresó, al señalar que la conducción nacional de ATE manifestó que no detectó ninguna defraudación patrimonial y no se considera damnificada por las operaciones investigadas.
Nota elaborada en base a declaraciones al programa Redacción 20 de LU20

