martes, 18 de agosto de 2026

En ámbitos judiciales de Chubut comenzó a instalarse con fuerza una versión que hasta hace poco circulaba apenas como comentario: Jorge Miquelarena podría estar transitando sus últimos meses al frente de la Procuración General y ya comenzaron a mencionarse posibles reemplazantes.

Por ahora no existe ninguna comunicación oficial sobre una salida del Procurador General. Sin embargo, fuentes del ambiente judicial sostienen que Miquelarena podría dejar el cargo, a más tardar, hacia finales de este año. La sola aparición de nombres para sucederlo muestra que el escenario comenzó a ser contemplado dentro del propio mundo judicial.

Miquelarena ocupa la Procuración General desde septiembre de 2008, por lo que está próximo a cumplir 18 años ininterrumpidos como jefe de los fiscales. Antes había sido Fiscal de Estado desde 2003. Su llegada a la Procuración se produjo durante el gobierno de Mario Das Neves, en una administración en la que Norberto Yauhar ocupaba un lugar central.

Es decir, lleva más de dos décadas ocupando cargos de máxima relevancia dentro de la estructura institucional provincial, primero como Fiscal de Estado y luego como jefe de todos los fiscales de Chubut.

En las últimas semanas, quienes frecuentan los ámbitos judiciales aseguran haber observado al Procurador particularmente preocupado y con un semblante muy distinto al habitual. Los aparentes ruidos internos de la Procuración y una sucesión de episodios que alcanzaron a funcionarios del Ministerio Público Fiscal habrían contribuido a generar un escenario incómodo para quien durante casi dos décadas mantuvo un férreo control de la estructura.

Uno de los golpes más fuertes llegó este año alrededor de Julieta Gamarra y el video que provocó un verdadero cimbronazo judicial. La repercusión fue de tal magnitud que el propio Miquelarena se presentó ante la Fiscalía de Trelew y solicitó formalmente que se investigara el contenido de las imágenes que circulaban públicamente.

Poco después, Gamarra dejó la conducción de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos contra la Administración Pública y regresó a desempeñar funciones en la Fiscalía de Trelew. En junio, Miquelarena designó a Lucas Papini al frente de esa estratégica unidad anticorrupción.

El episodio se sumó a otros antecedentes que durante los últimos años generaron cuestionamientos sobre determinadas decisiones de la conducción del Ministerio Público Fiscal. Entre ellos aparece el caso del fiscal Fernando Rivarola, cuya actuación también estuvo rodeada de fuertes controversias públicas, con el caso del médico relacionado con corrupción de menores.

Además, tiene otro frente de preocupación que está relacionado con la fiscal jefe de Esquel, María Bottini, una funcionaria que es defendida con uñas y dientes por el Procurador General.

Miquelarena salió públicamente a respaldar la situación planteada por Bottini durante la investigación de la causa Aonikenk y reveló en julio que la fiscal le había anticipado que denunciaría presiones, amenazas y hostigamientos. Posteriormente, Bottini y la procuradora fiscal Cecilia Bagnato concretaron esa presentación ante la Procuración General.

Sin embargo, las versiones que circulan ahora dentro del ambiente judicial apuntan a que la situación de Bottini podría complicarse por otros elementos que todavía no tomaron estado público. Incluso se menciona la eventual existencia y posible difusión de grabaciones cuyo contenido sería comprometedor.

Por el momento, no se conoce el contenido de esas supuestas grabaciones, pero el tema forma parte de las conversaciones que por estas horas alimentan los rumores dentro del Poder Judicial.

En despachos y pasillos judiciales ya circulan nombres para ocupar la Procuración General si finalmente se concreta la salida de Miquelarena. Según las primeras versiones, no se trataría de figuras desconocidas ni de funcionarios de bajo perfil: los candidatos que empiezan a sonar son nombres conocidos, con trayectoria y una elevada exposición pública.

Después de casi 18 años con el mismo Procurador General, una eventual salida de Miquelarena abriría una de las disputas institucionales más importantes dentro del Poder Judicial de Chubut.

Por ahora son versiones. Pero cuando en la Justicia empiezan a circular los nombres de los sucesores antes de que el titular anuncie su partida, generalmente significa que alguien ya empezó a pensar en el día después.

Y el día después a Miquelarena, ya comenzó a discutirse.

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