En agosto de 2004, Chubut mostraba una de sus contradicciones sociales más fuertes: una provincia con importantes recursos naturales y productivos tenía cerca de 160.000 personas viviendo por debajo de la línea de pobreza. Sobre una población estimada entonces en unos 413.000 habitantes, significaba que casi cuatro de cada diez chubutenses eran pobres.
El artículo publicado por el Diario Jornada precisaba que el 38,6% de la población de Chubut se encontraba por debajo de la línea de pobreza. En números absolutos representaba casi 160.000 personas, mientras que 69.858 eran consideradas indigentes. Jornada resumía aquel escenario señalando que se trataba de “la radiografía de una provincia con tantos recursos como excluidos”.
La nota mostraba además cómo habían evolucionado esos indicadores durante los años anteriores. El cuadro correspondiente a los aglomerados urbanos de Chubut indicaba que en mayo de 1998 había 64.914 personas bajo la línea de pobreza; en 1999 eran 87.398; en 2000, 90.692; en 2001, 94.503; en 2002, 154.072; y para mayo de 2003 la cantidad había llegado a 159.713 personas.
Una evolución similar se observaba con la indigencia. En mayo de 1998 alcanzaba a 17.934 personas; un año después eran 26.331; en 2000 llegaban a 33.156; en 2001 eran 30.000 y en 2002 habían aumentado a 59.236. El último registro incluido en el artículo, correspondiente a mayo de 2003, contabilizaba 69.858 indigentes en los aglomerados urbanos chubutenses.
Jornada también daba cuenta de otras situaciones de vulnerabilidad. Señalaba que, de acuerdo con datos del Censo Nacional de Población y Vivienda de 2001, el 15% de la población tenía sus necesidades básicas insatisfechas. Eso representaba unos 55.000 chubutenses que, según explicaba la nota, no contaban con todos los recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas de sus hogares.
El informe incorporaba además datos vinculados con la asistencia estatal. Indicaba que unas 6.000 familias estaban incorporadas al Plan Jefes y Jefas de Hogar y mencionaba otros programas sociales destinados a atender a los sectores con mayores dificultades. En ese contexto, el entonces secretario de Desarrollo Social, Roberto Lavagna, explicaba a Jornada que el gobierno provincial buscaba avanzar desde la asistencia hacia herramientas de capacitación y generación de oportunidades laborales.
La fotografía que publicaba Jornada aquel 1° de agosto de 2004 quedaba sintetizada en los propios números de la nota: 38,6% de la población debajo de la línea de pobreza, casi 160.000 pobres, cerca de 70.000 indigentes y alrededor de 55.000 personas con necesidades básicas insatisfechas. Eran los indicadores sociales que el diario ponía sobre la mesa hace 22 años para describir la realidad de Chubut y que condensaba en una frase que ocupaba prácticamente toda la doble página: “una provincia rica donde dos de cada cinco personas son pobres”.


