jueves, 22 de febrero de 2024

En medio de una profunda crisis por los problemas de roturas del acueducto que provee agua a Comodoro Rivadavia, que provocó que la ciudad petrolera tenga deficiencias con el suministro del vital elemento desde el jueves de la semana pasada, el gobernador Mariano Arcioni realizó un balance de la gestión y destacó: “Estamos orgullosos del trabajo realizado para llevar obras estratégicas a cada rincón de la provincia”.

Desde su cuenta de X (ex Twitter), Arcioni indicó que las obras realizadas “son el resultado que refleja el compromiso de un gran equipo de gestión, para seguir  potenciando el desarrollo de Chubut”.

Sin embargo, el compromiso del gran equipo no se vio a lo largo de la gestión y los resultados de los que habla el gobernador son claramente negativos: Comodoro y Rawson sin agua, Trelew abandonada, la Comarca Andina con enormes problemas con la energía eléctrica, no se hicieron nuevas escuelas, las que están se caen a pedazos, al igual que las comisarías y los hospitales. Mucho menos construcción ni manutención de rutas, por citar algunos ejemplos.  

Volviendo al problema del agua potable en Comodoro, desde la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) explicaron que “las sucesivas averías en el acueducto, debidas al gran deterioro del tramo comprendido entre Cerro Negro y Valle Hermoso -donde ocurren el 90% de las fallas-, nos ha llevado a limitar el bombeo, recibiendo un 70% del caudal habitual en nuestras reservas” y anunciaron un plan de contingencia de distribución de agua cada 24 horas en todo Comodoro Rivadavia.

“El cronograma se irá modificando de acuerdo con el consumo y al aporte de agua que llegue desde el Sistema Acueductos, lo cual se informará oportunamente a la comunidad”, expresaron.

Si bien es cierto que el problema con el acueducto lleva muchos años y que ningún gobierno provincial de los últimos 20 años ha podido solucionarlo, con Arcioni la situación se empeoró por la falta de inversiones y mantenimiento.

Durante estos años también se esperó que Alejandro Sandilo, con fuertes lazos con Sergio Massa, consiguiese los fondos necesarios para realizar una obra que otorgue una solución definitiva. “Tanto Mariano Arcioni como yo, o como otros integrantes del Frente Renovador, vamos a ser el puente directo para poder llegar a cualquier organismo de Nación”, prometió el hoy secretario general de Gobierno hace pocos días atrás.

Era tanta la confianza que tenían respecto a un triunfo electoral de Sergio Massa en el balotaje que hasta se comprometían a ayudar a Torres para conseguir obras para la provincia: “Si a la provincia de Chubut le sirve eso, lo vamos a hacer. Porque acá no se trata de poner palos en la rueda o hacer una oposición destructiva. Por lo menos yo, siempre voy a estar trabajando por el bienestar de los chubutenses, esté donde esté. El derecho de ir a golpear cualquier puerta de Nación nos lo hemos ganado. Si nos toca tener que ayudar a la provincia de Chubut, por supuesto que vamos a hacerlo”, garantizó Sandilo.

Lo que aún no explicó el gobernador ni su leal compañero es por qué no consiguieron las obras durante todo este tiempo que Massa fue el hombre que manejó la billetera del Gobierno Nacional y tomó todas las decisiones. Lamentablemente ahora se quedaron sin las puertas para golpear.

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