En junio de 2025, el intendente Damián Biss presentó uno de los anuncios de mayor impacto económico y laboral de los últimos años para Rawson: un megaproyecto de gas natural licuado en Playa Galesa que, según las estimaciones que difundió entonces, podía generar nada menos que 16.000 puestos de trabajo.
“Se hablan de la generación de 16.000 puestos de trabajo con este proyecto, que es un tercio de la población de la ciudad”, aseguró Biss. Y dimensionó lo que significaría semejante inversión para la capital provincial: “Eso sería un salto de calidad para Rawson muy importante para todos nosotros. Esta obra podría revertir los índices de desempleo del INDEC que pegan en esta zona en los últimos años”.
El intendente no hablaba solamente de una posibilidad a largo plazo. En aquel momento ubicaba el inicio de las obras a principios de 2026 y el municipio ya trabajaba, según se informó, en la capacitación de jóvenes de la ciudad para que pudieran incorporarse como mano de obra al emprendimiento.
“Hablamos de un gran movimiento económico y de generación de empleos para nuestra zona”, afirmaba, al tiempo que aseguraba: “Esto es una inversión 100% privada y la obra del muelle de profundidad se haría sobre Playa Galesa, que implicará un dragado de un canal muy extenso de 7.000 metros lineales”.
El complejo contemplaba, además, una infraestructura que pretendía colocar a Rawson dentro del mapa nacional de exportación de gas.
“El proyecto contempla cuatro plantas licuadoras de gas y un muelle de profundidad para recibir a los barcos. Después están las otras infraestructuras para traer un gasoducto desde Vaca Muerta, Cerro Dragón, o Sierra Grande”, detallaba Biss.
El intendente incluso aseguraba que la capital chubutense tenía ventajas para captar semejante inversión: “Rawson tiene condiciones favorables para las inversiones de este tipo”, y destacaba la adhesión al RIGI y las exenciones impositivas aprobadas por el municipio. Según Biss, esas medidas les daban a las empresas “seguridad jurídica y legal para que puedan hacer las inversiones”.
Las expectativas que transmitía eran enormes. De acuerdo con las proyecciones mencionadas por el propio intendente, “el puerto de Rawson podría exportar tres veces más de gas que el de Sierra Grande, debido a sus cuatro plantas móviles de licuado”.
Pero para los vecinos de Rawson, el dato más impactante era otro: 16.000 puestos de trabajo.
La cifra era tan extraordinaria que el propio Biss la comparaba con un tercio de la población de la ciudad. Y no se trataba solamente de una estimación que aparecía en el anuncio: el municipio aseguraba que desde hacía ocho meses trabajaba junto al Ministerio de Educación en talleres destinados a capacitar a jóvenes de Rawson para conformar la futura mano de obra del proyecto.
“Desde ese momento comenzamos a pensar en Rawson como una alternativa estratégica para el despacho de la gran cantidad de gas que se va a producir el país”, explicaba Biss, quien ubicaba a la capital chubutense en una posición privilegiada entre Vaca Muerta, Cerro Dragón y Palermo Aike.



