El intendente de Rawson, Damián Biss, elevó el tono después de la Convención radical realizada el sábado en Esquel y denunció que el Gobierno provincial intervino fuertemente en los días previos a la votación para modificar un escenario interno que, según aseguró, inicialmente favorecía al sector opositor.
“Claramente hubo presiones”, afirmó Biss al ser consultado sobre lo ocurrido antes del plenario que terminó imponiendo al sector encabezado por Gerardo Merino frente a la alternativa de Sergio Guajardo, respaldada por el intendente capitalino.
“Había delegados que nos llamaban y nos decían que, lamentablemente, los había llamado un ministro, algún funcionario provincial o algún legislador y les había ofrecido facilitar alguna gestión”, sostuvo.
Biss incluso recurrió a la ironía para describir lo ocurrido. Señaló que durante mucho tiempo, dirigentes radicales de localidades del interior venían reclamando mayor atención y consideró que, gracias a la disputa partidaria, finalmente consiguieron que el poder provincial reparara en ellos.
“Me pone muy contento que el radicalismo del interior, que venía quejándose de la falta de atención, de que no era tenido en cuenta y demás, haya logrado algunas soluciones personales o para su pueblo”, expresó.
Y agregó: “Sin dudas, con esta elección el radical de los pueblos captó la atención del poder político. Empezaron a aparecer en el radar”.
Para el intendente de Rawson, esa intervención habría sido determinante para modificar la relación de fuerzas en cuestión de días. Como prueba recordó que apenas diez días antes de la Convención se había producido una votación en la mesa del Comité Provincia con un resultado completamente diferente.
“Hubo una votación en la mesa del Comité Provincia y ganó la oposición. Eso te marcaba, diez días antes, cómo venía el escenario del plenario”, explicó.
Según su reconstrucción, una semana antes de la Convención la situación era favorable al sector opositor, pero comenzó a modificarse aceleradamente a medida que se acercaba la votación. “Una semana antes del plenario el escenario era uno y, con el correr de dos días y acercándose el día de la elección, terminó siendo otro”, sostuvo.
Cuando le preguntaron directamente si consideraba que el Gobierno provincial había jugado fuerte en la interna radical, Biss no dejó margen para las interpretaciones: “Sin dudas, sin dudas. Eso no cabe ninguna duda”.
Biss perdió finalmente la batalla de Esquel, pero parece dispuesto a continuar la pelea. Convertido en una versión de Facundo Quiroga en defensa de las banderas del federalismo radical chubutense, el intendente capitalino se plantó frente al sector partidario más cercano al poder provincial y salió de la derrota endureciendo su discurso contra la intervención del Gobierno en la vida interna de la UCR.
Los dos convencionales de Rawson acompañaron a Sergio Guajardo y Biss reivindicó aquella posición. Sin embargo, aclaró que la discusión nunca pasó por romper la alianza del radicalismo con el Gobierno de Ignacio Torres, sino por modificar las condiciones de esa relación.
Nota elaborada en base a declaraciones a Jornada Radio

