sábado, 27 de junio de 2026
Los jugadores de Cabo Verde celebran el pase a los dieciseisavos de final.

Aquí están los héroes del Mundial, aquí está la insólita Cabo Verde. La edición más opulenta ha entronizado “el fútbol de los pobres” de esta selección africana. Así lo definió con orgullo su técnico, Pedro Leitão Brito, alias Bubista, el jefe de una cuadrilla que ha pegado el pelotazo de su vida ante el pasmo del planeta, que se pregunta de dónde han salido los protagonistas de esta gesta. Su empate con Arabia Saudí más la victoria de España sobre Uruguay dejó a los caboverdianos en segunda posición, enfrentados en dieciseisavos de final a Argentina y Leo Messi, a los que verá el próximo viernes en Miami. Casi nada.

Bubista y el portero cuarentón Vozinha aterrizaron en Estados Unidos al frente de un equipo al que se le presentó como un elemento exótico de la Copa del Mundo más grande, convertidos en simples teloneros de las estrellas, y tres semanas más tarde son la mejor historia del torneo. Beneficiados por una carambola en la puntuación del grupo, los tres empates contra España, Uruguay y el cuadro saudí los elevaron a la Luna.

Nunca habían disputado un Mundial y su proeza ya forma parte de los libros del Mundial. El archipiélago al que representan apenas supera el medio millón de habitantes y más de la mitad de la selección la componen jugadores que nacieron fuera de las islas. Resistieron contra la Roja, le respondieron a la Celeste y fueron mejores que la cicatera Arabia.

Enfrente, se marcha el decepcionante cuadro saudí, donde la lluvia de miles de millones que riega su Liga desde hace tres años no ha reportado todavía ningún beneficio sobre un combinado nacional muy pobre de juego. Solo les valía ganar y se pasaron casi todo el partido agarrados a un conservadurismo incomprensible. La gloria fue para Cabo Verde, el mejor del encuentro y el que buscó el triunfo con más empeño. Y eso que la victoria de España convertía en útil el empate (como así ocurrió), y podía moverles a encerrarse y confiar en el favor de los muchachos de Luis de la Fuente. Pero no, acabaron en el área rival, a lo grande.

El jugador de Cabo Verde Diney Borges festeja la clasificación.
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