sábado, 18 de mayo de 2024

Carlos Mac Allister (Santa Rosa, La Pampa, 1968) no es uno más entre los 40.000 peregrinos de Argentina en Doha. Este nieto de irlandeses es, como tantos pioneros de América, hombre de múltiples vidas. Fue defensa de Boca Juniors, fue internacional con Argentina, fue ojeador de Osasuna, fue diputado nacional, fue Secretario de Estado para el Deporte con Mauricio Macri, y fue promotor de la candidatura del Mundial de 2030 en Argentina, Uruguay y Paraguay. Ahora también es el padre de Francis, mediocentro de Rosario Central; de Kevin, lateral de Argentinos Juniors; y de Alexis, el centrocampista del Brighton que cambió la suerte de Argentina en la Copa del Mundo.

Pregunta. ¿Hay alguna familia en el mundo cuyo padre jugó con Maradona y su hijo con Messi?

Respuesta. Sí, hay una más. Simeone. Simeone jugó con Diego y Gio [Giovanni] jugó con Leo. Gio no tuvo la suerte de venir al Mundial y yo tampoco tuve la suerte de ir al Mundial. No solamente eso. Nosotros fundamos el Club Deportivo Mac Allister hace 24 años y tener una institución sana en Argentina durante ese periodo es una odisea. Mi hermano fue jugador de fútbol en México, en Japón, en Argentinos Juniors y Estudiantes de la Plata; tengo un sobrino en Malasia en Primera División… Llevamos el fútbol incorporado.

P. Dijo Alexis que él y usted discuten sobre si Messi es mejor que Maradona.

R. No, no discutimos. Sin duda, Messi es el más grande de toda la historia. Soy racional. Creo en lo que veo. Los números de Messi son contundentes. Luego hay que ver el contexto: Maradona tuvo muchos problemas personales, dio muchas ventajas, y a pesar de eso fue campeón del mundo. No fue como Messi, que hoy, con 35 años, tiene mejor cuerpo que a los 24.

P. ¿Cómo conoció a Maradona?

R. Jugué con su hermano, el Turco, en Argentinos. Salimos del mismo lugar. Yo fui uno de los jugadores que él mimaba. Un día en Boca nos llamó al Kily González, a Verón, a Giunta y a mí, y nos regaló un Rolex de oro a cada uno.

P. ¿Qué pasó con el Rolex?

R. Me lo robaron una noche, a la salida de la cancha de Racing. Estaba aparcado, rompieron el cristal y me sacaron un revólver. Se lo di. Pensé que yo valía más de 5.000 dólares. Me quedé con el gesto. Maradona siempre fue malo para él, nunca para los demás.

P. Maradona no fue más goleador porque dedicó mucha energía a organizar el juego. ¿Cree que ahora Messi ha renunciado al gol para pensar de esa manera?

R. No. Los líderes tienen que asumir sus responsabilidades. Tienen que saber que siempre tendrán que agarrar la pelota, porque los compañeros se la darán. Si somos seis personas al servicio de una empresa y nos reunimos y se genera un conflicto, todos inmediatamente miran al mismo. Miran al jefe. En una plantilla pasa lo mismo. Cuando el equipo no puede ganar, el jugador le dará la pelota al que pueda salvarlo. Ese fue Maradona y ahora es Messi. No eres Messi gratis. Tienes que poner a disposición del mundo un montón de cosas. Ellos naturalmente se van a mostrar porque saben cuál es su responsabilidad y lo que está pensando el compañero. Messi no resigna su responsabilidad de hacer goles. Eso me impacta. Él contra Australia le da la pelota a Alexis y no se queda mirando: enfoca el camino al arco; Alexis se la da a Otamendi, Otamendi la rebota y Messi la empuja. Cuando Messi va en la jugada, él siempre busca la profundidad. Alexis empezó de 10 en la cantera de Argentinos, que tiene una gran tradición en de 10 [Maradona, Borghi, Cambiasso, Riquelme…]. Pero muchos de ellos se quedaron por el camino porque entregaban la pelota y se quedaban mirando cómo el otro terminaba la jugada. Y yo desde afuera de la cancha, algunas veces le gritaba: “¡Alexis, al área!”. Un día se enojó. Pero es lo que le pasa hoy. Él tira la pelota y va al área. Messi tiene esa costumbre que es divina.

P. Es raro que un padre profesional del fútbol tenga hijos que sean futbolistas profesionales. ¿Cómo los crió para que no se acomodaran?

R. No los crie solo. Éramos dos. Su madre y yo. Hay que poner en valor el trabajo de las madres en el mundo.

P. ¿Los jugadores de hoy son mejores que los de antes?

R. Eso lo decimos cuando nos estamos haciendo viejos. La ciencia ha terminado con muchas mentiras. Solo hay que saber analizar los datos. No es lo mismo el pase de un central, que tiene tiempo, que el pase de un interior, que no lo tiene. Cuando me divorcié yo comencé a pasar informes para Ángel Martín González, director deportivo de Osasuna. Como me tocaba estar con mis hijos el fin de semana, y tenía que hacer informes, los sentaba delante de la tele y les decía: vos vas a seguir al 2 y al 4, vos al 8 y el 5, vos al 10 y el 11. Yo el resto. Era básico. Contábamos cuatro o cinco variables: pases bien dados, pelotas perdidas, duelos ganados de cabeza… Tenían seis, ocho y nueve años y ya aprendían a interpretar los datos. Ahora si me preguntan de fútbol europeo, sé el 10% de lo que saben ellos.

Esta es una buena generación de mediocampistas: Alexis, Enzo Fernández, Thiago Almada, Alejandro Domínguez, Exequiel Palacios… ¡Y este entrenador los ha puesto! Eso le permitió a Argentina seguir con vida
P. ¿Cómo explica que en este siglo en Argentina haya habido una sequía tan grande de centrocampistas?

R. Ahora hay una buena generación de mediocampistas: Alexis, Enzo Fernández, Thiago Almada, Alejandro Domínguez, Exequiel Palacios… ¡Y este entrenador los ha puesto! Cuando Argentina perdió el primer partido Scaloni tuvo que tomar decisiones muy duras y las tomó. Eso le permitió a Argentina seguir con vida. En la medida en que el Mundial siguió avanzando los que salieron se han ido recuperando, porque no salieron por malos sino porque venían con poco fútbol. Argentina tuvo la mala fortuna de llegar a Qatar con la mayoría de los jugadores lesionados o sin jugar en sus equipos.

P. ¿Tenía claro que Alexis entraría en la lista?

R. Estaba convencido. Cuando en mayo vi el nivel que alcanzó en Brighton lo tuve claro. La mejor posición de Alexis es interior. Se lo dije al Brighton cuando el año pasado lo ponían por detrás del punta, porque él tiene buen pase, sacrificio, es fuerte en la pelota dividida, agresivo, solidario, sabe encontrar los espacios. Potter redobló la apuesta y lo puso como pivote y su rendimiento en las primeras 14 jornadas de esta Premier ha sido impresionante. Tiene las estadísticas de los mejores: Kovacic, Hojbjerg, Henderson, Brozovic… Yo le mando todos los informes comparativos.

P. ¿Usted no fue al Mundial de 1994 porque le pegó al Burrito Ortega en un clásico?

R. ¡Al revés! ¡Porque no le pegué! ¡Lo tendría que haber enterrado! Lo dijo Valdano, que es un filósofo del fútbol: “Cada jugador debe mantener intacta una pequeña cuota de criminalidad”. Yo ese día no la tuve. ¡Justo ese día!

P. Hay 40.000 hinchas argentinos en Doha. Ninguna selección arrastra más gente. ¿Cómo padre no le preocupa que su hijo soporte la presión de todo un pueblo?

R. Alexis no es un chico al que le vaya a pesar la presión. Es su mejor cualidad. Lo fui a ver en su segundo partido en Primera. Agarró la pelota en la posición del lateral derecho y metió un cambio de frente a la posición del exremo izquierda y se la puso en el pecho. Yo dije: ‘¡Este es un jugador de Primera!’. Demostró carácter. Argentinos necesitaba ganar y faltaban dos minutos para el final. En esas circunstancias lo más fácil es dársela al punta que mide dos metros, así no cometes errores.

P. ¿En qué se nota que es un Mac Allister?

R. Cuando va a trabar, traba con las botas para adelante. Siempre hay que trabar con la planchita. Si trabas de costado, te rompes los ligamentos. Es lo único que tiene de mí. Yo no daba pases de 50 metros.

Si Messi está muy marcado y hay otro compañero marcado, hay que dársela a Messi. Alguna genialidad hará porque es el mejor del mundo. Y al mejor del mundo hay que usarlo
P. ¿Es importante tener carácter para no darle todos los balones a Messi?

R. Si está Messi marcado y hay otro con muchísima ventaja, hay que dársela al que está desmarcado. Ahora, si Messi está muy marcado y hay otro compañero marcado, hay que dársela a Messi. Alguna genialidad hará porque es el mejor del mundo. Y al mejor del mundo hay que usarlo. Lo que no puedes hacer es no tener en cuenta que si Messi está marcado por tres significa que en alguna parte hay dos compañeros suyos que están libres. Tienes que tener la inteligencia de encontrar a los otros.

P. Muchos jugadores argentinos temían a Messi. ¿Ahora el amor puede más que el miedo?

R. Eso tiene que ver con la personalidad de los jóvenes. Cuando no tienes jóvenes que se animen es un problema porque Messi es un monstruo: es el mejor jugador del mundo desde hace 15 años. Nadie tuvo un reinado tan grande. Maradona a los 35 años ya era un exjugador. Mi hijo tenía seis años cuando Messi arrancaba.

P. ¿Qué cambió en la relación de Messi con la hinchada?

R. Messi desde hace unos años ha demostrado a los argentinos que ama el país y la camiseta como la amó Maradona. Los que podían negar a Messi, uno es carnicero, el otro es médico y el otro abogado. Los tipos de fútbol saben que desde hace 15 años es el mejor.

P. ¿Qué es lo más loco que le pasó con Maradona?

R. Una noche, haciendo Showbol [espectáculo mezcla de fútbol 11 y fútbol sala] casi se nos muere en Brasil. Maradona coqueteaba con la muerte todos los días.

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