
Su nombre significa oriundo de los chacayes (árboles de la cordillera) y que desmembrado sería: chacay (árbol), yal (alimento).
Chacayal fue famoso por lo sanguinario, habiendo inter- venido junto con su yerno Sayhueque en la espantosa carnicería de la estancia San Antonio de Iraola, al sur de la provincia de Buenos Aires en 1855, de donde sólo se salvó un soldado. En esa acción, llevó su ferocidad y vértigo sanguinario hasta comer el corazón de sus víctimas y beber su sangre. El perito Moreno en sus viajes a la zona del Nahuel Huapi tuvo que vérselas con este cacique que lo hizo pasar malos ratos. Saihueque, quien conocía bien a su suegro y sabía de su odio por los cristianos y que no era hombre de fiarse, no permitió que Moreno lo visitase en su toldería en enero de 1876 cuando pidió autorización para internarse más al oeste, hasta la sierra de Chilchiuma en dominios del feroz cacique.
A una de las fiestas indígenas, en el Caleufú, concurrió Chacayal y pronunció un largo discurso, como era costumbre entre los araucanos. Sus palabras estaban llenas de desconfianza contra Moreno, a quien creía espía. Ter- minó su arenga pidiendo el corazón del intrépido viaje- ro. Pero Sayhueque apaciguó a su suegro y Moreno salvó
su vida escapándose durante la noche. El cacique Inacayal fue hijo del temerario aborigen, aun- que su temperamento fue totalmente diferente.
