El licenciado en Ciencias Políticas, docente y exdirigente gremial Sergio Combina sostuvo que los trabajadores de la educación de Chubut arrastran una década de deterioro salarial y consideró que la recuperación progresiva de los ingresos comenzó a generar la estabilidad necesaria para garantizar la continuidad de las clases y avanzar en políticas educativas a largo plazo.
Combina vinculó ese proceso con los recientes resultados educativos que ubicaron a Chubut entre las tres provincias con mejor desempeño en Lengua, con un 81,9% de resultados satisfactorios.
“Durante mucho tiempo, los docentes de la provincia del Chubut eran los mejores pagos del país. Siempre estaban entre los dos o tres primeros en el comparativo nacional”, recordó. Sin embargo, marcó el año 2015 como el inicio de un profundo deterioro del poder adquisitivo del sector. “Del 2015 en adelante se fue perdiendo ese poder adquisitivo que tenían los docentes en la provincia y caímos hasta situaciones en donde se registraban entre los peores pagos del país”, afirmó.
Para Combina, el sistema educativo provincial todavía carga con las consecuencias de ese proceso. “Los docentes tienen un atraso salarial de muchos años atrás”, reconoció, al tiempo que estimó que se trata de una deuda acumulada durante prácticamente una década.
En ese marco, consideró que durante la actual gestión comenzó una recomposición gradual de los ingresos. “Hay una progresiva recuperación del salario, hay una progresiva recuperación del salario real”, señaló.
El exdirigente gremial destacó especialmente la última paritaria docente, que estableció una recomposición escalonada durante tres meses. “Solamente pensar que el mes que viene el docente inicial va a superar el millón de pesos. El docente, mes a mes, va a ir recuperando porque la paritaria está firmada”, expresó.
Combina planteó que la recuperación salarial no puede analizarse de manera aislada de la normalización del sistema educativo. Según explicó, la estabilidad lograda durante los últimos años permitió que los docentes recuperaran la continuidad en las aulas y que los funcionarios dejaran de concentrar toda su gestión en la resolución de conflictos.
“Cuando uno tiene conflictividad y hay reclamo permanente, la gestión política está más abocada a la resolución de un conflicto que a la planificación de políticas públicas”, sostuvo.
En ese sentido, recordó que entre 2015 y 2022, durante las gestiones de Mario Das Neves y Mariano Arcioni, la provincia tuvo ocho ministros de Educación en ocho años. “La discontinuidad pedagógica y los cambios permanentes de funcionarios no permiten la planificación de políticas públicas. ¿Qué planificación puedo hacer si no tengo estabilidad en la continuidad política?”, cuestionó.
Para Combina, la diferencia comenzó a marcarse con la gestión del gobernador Ignacio Torres y el ministro de Educación José Luis Punta. “Estos resultados no son mágicos, son producto de políticas públicas, de que hay docentes que están en el aula, que pueden desarrollar su tarea, docentes que mejoraron también sus ingresos y que pueden prestar sus tareas con mejor calidad”, afirmó.
Además, remarcó que los estudiantes “han recuperado la normalidad de ir todos los días a clase, algo que en la provincia no era así”.
Para Combina, la continuidad pedagógica, la recuperación progresiva del salario docente y una menor conflictividad conforman un mismo proceso que comienza a reflejarse en los indicadores educativos. “Tuvimos casi una década de conflicto permanente. Hoy volvemos a la normalidad y la normalidad permite tener estos resultados”, concluyó.
Nota elaborada en base a declaraciones al programa Redacción 20 de LU20

