En medio del debate que vuelve a instalarse alrededor de la minería, una declaración de archivo permite recordar cuál era la posición que sostenía Cristina Fernández de Kirchner cuando ocupaba la Presidencia. En 2015, durante una visita oficial a Rusia, defendió abiertamente el desarrollo de la actividad y aseguró que el potencial minero de la Argentina estaba lejos de ser aprovechado.
Frente a empresarios rusos, Cristina fue contundente: “La riqueza y la potencialidad minera de Santa Cruz, la Patagonia y toda la Argentina, no tienen techo y, a pesar de que ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años, todavía está absolutamente subexplotada”.
La entonces Presidenta utilizó como referencia el desarrollo minero de Chile: “Gran parte de su presupuesto proviene de las ganancia de la minería, el 50 por ciento de las exportaciones de ese país tienen que ver con la minería”, destacó. Al mismo tiempo, sostuvo que Argentina contaba con una extensión de recursos minerales que ofrecía importantes posibilidades de desarrollo e inversión.
Cristina puso como ejemplo a Santa Cruz, donde recordó el desarrollo de Cerro Vanguardia, impulsado durante la gobernación de Néstor Kirchner. Según señaló entonces, Puerto San Julián había pasado de ser una localidad eminentemente ganadera a sostener buena parte de su economía sobre la actividad minera.
“La minería puede ser sustentable y compatible con el Medio Ambiente”
Su defensa alcanzó además el aspecto ambiental. “Estoy convencida de que la minería puede ser absolutamente sustentable, compatible y amigable con el Medio Ambiente”, afirmó, y aclaró que para ello “en Santa Cruz hicimos un control muy estricto en calidad medio ambiental”.
También destacó las reservas de carbón de Río Turbio, que estimó con una proyección de unos 400 años, y señaló la existencia de oro y plata en distintas zonas de Santa Cruz. Era, en definitiva, una mirada que concebía a la minería como uno de los recursos con mayores posibilidades de expansión de la Patagonia.
