jueves, 30 de noviembre de 2023

Se dobló hasta que finalmente se rompió. El interbloque del Frente de Todos en el Senado se fracturó esta tarde, a partir de la salida de cuatro legisladores. El grupo constituirá un nuevo espacio llamado Unidad Federal, con el acompañamiento de una senadora que integraba un monobloque.

El portazo representa un golpe para el gobierno en general y para Cristina Kirchner en particular. A la Presidenta del Senado se le complicará reunir quórum propio en una Cámara en la que desde las últimas elecciones no cuenta con mayoría propia.

Los senadores que dieron el portazo barajaban la posibilidad desde hacía largos meses. Ellos son el entrerriano Edgardo Kueider, el correntino Carlos “Camau” Espínola, el jujeño Guillermo Snopek. ¿El motivo? La ausencia de debate interno en el bloque oficialista.

Pero esta vez los disidentes sumaron dos representantes más: a Eugenia Catalfamo, leal al gobernador Alberto Rodríguez Saá, y a la cordobesa que responde a Juan Schiaretti, Alejandra Vigo. De hecho, es la esposa del gobernador Schiaretti. En las últimas semanas, el puntano se había trasladado a Córdoba y ambos mandatarios se mostraron juntos. En esa ocasión, Rodríguez Saá hizo públicas sus intensiones de sumarse al “espacio anti-grieta” de Schiaretti.

El año pasado, ya había habido una primera diferenciación de “El Alberto” con el Frente de Todos. Fue cuando Catalfamo votó -a contramano de todo su interbloque- en contra del proyecto para ampliar la Corte Suprema a 15 miembros. Ese proyecto fue aprobado en septiembre del año pasado de forma muy ajustada, para quedar luego empantanado en Diputados.

El gobernador de San Luis contaba con un proyecto propio que llevaba a 25 los miembros de la Corte. Pero, para sumar votos aliados, a último momento la bancada que lidera José Mayans redujo ese número a 15. Antes de votar en contra, Catalfamo se definió como “peronista” para despegarse del kirchnerismo.

El entrerriano Kueider, por su parte, era catalogado como un albertista. Pero también venía exhibiendo señales de autonomía y malestar con el Gobierno. En diciembre, planteó reclamos para Entre Ríos y después recalcó que el Presidente no le había cumplido las promesas para con las necesidades de sus coprovincianos.

La semana pasada incluso presentó un proyecto de forma unilateral, disconforme con la política energética del gobierno de Alberto Fernández. Su objetivo era reducir el IVA en la tarifa eléctrica, que las distribuidoras no cobren cargos extra, aumentar las regalías que cobran las provincias productoras de energía y que esto se destine a reducir la tarifa y también avanza en la federalización de los costos de transporte de la energía para evitar distorsiones como que Buenos Aires pague menos que el resto de las provincias.

Hace exactamente un año, Kueider ya había amenazado con romper, mientras se debatía el acuerdo con el Fondo Monetario. “El costo de no pagarle al FMI significa entrar en default y eso tendrá un impacto mayor desde el punto de vista social; el gesto de Máximo Kirchner generó temor en los mercados y puso tensión nuevamente sobre el dólar”, destacó el senador por aquellos días. Kueider responde al gobernador peronista Gustavo Bordet. Este, a su vez, mantiene buen diálogo con Schiaretti.

Al igual que Kueider, Espínola y Snopek venían amenazando con abrirse del Frente de Todos que priorice “las necesidades y cuestiones provinciales”. Otro de los que amagaba con irse, pero que finalmente no sacó los platos del interbloque que lidera Mayans es Sergio Leavy.

Así, los tres senadores, junto con Catalfamo y Vigo terminaron conformando un bloque “opositor”. En diálogo con este medio, allegados a dos de los miembros de esta flamante bancada, que quedará presidida por el jujeño Snopek y con Vigo como Vice, dejaron en claro que no se trata de un “sub bloque” dentro del Frente de Todos.

“Es un bloque diferente”, se encargaron de aclararle a El Cronista. Al tiempo que señalaron que “la idea es que sea autónomo”. Asimismo, hicieron saber que con la jugada, dudan que en el Frente de Todos “estén precisamente contentos”.

La noticia se produce mientras Cristina Kirchner está en Calafate y en la víspera de que el Senado celebre mañana, a las 11, la sesión preparatoria en la que se elegirán las autoridades legislativas para el próximo período de sesiones ordinarias.

La expresidenta, según pudo saber este medio, no presidirá la sesión, sino que esta quedará en manos de la presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma Abdala.

LOS MOTIVOS DE LA RUPTURA
Antes de conocerse la noticia, Snopek le hizo llegar una carta a la titular del Senado en la que le explicó los motivos de su salida.

“Motiva mi decisión, en primer término, la distancia cada vez mayor que siento respecto al rumbo de gestión del presidente de la Nación, Alberto Fernández, alejado -a mi humilde entender-de las prioridades que nuestro pueblo demanda”, sostuvo jujeño en su carta.

Además, recalcó: “No puedo dejar de señalar la falta de incidencia favorable que el presidente ha tenido en los últimos tiempos para con Jujuy”. Y, de paso, le tiró un “palito” a su principal adversario a nivel provincial, su cuñado, el gobernador Gerardo Morales: “No puedo, ni quiero, asistir cómplicemente a la pérdida total de la institucionalidad en la provincia de Jujuy, con un gobernador que no respeta ni la división de poderes, ni la Constitución ni ningún mecanismo de contrapeso”.

¿Y EL QUÓRUM?
En adelante, Cristina Kirchner y el oficialismo tendrá mayores dificultades para conseguir el quórum de 37 senadores. El FdT es un interbloque de 35 legisladores divididos en dos bancadas, una se llama Frente Nacional y Popular y el otro Unidad Ciudadana.

Espínola y Kueider integraban el bloque de 21 -Frente Nacional y Popular- que conduce Mayans. Catalfamo y Snopek se ubicaban en el de 14 -Unidad Ciudadana- que preside Juliana Di Tullio. La schiarettista Alejandra Vigo era un líbero crítico hacia el Gobierno de Alberto Fernández. Y todo indica que se mantendrá en esta vía.

En limpio, ahora el interbloque puro del oficialismo tendrá 31 bancas. Si bien queda lejos del quórum de 37, el nuevo espacio de 5 díscolos podría acompañar al Gobierno en determinadas votaciones. Y otros tres senadores que ocupan monobloques suelen acompañar al Frente de Todos. ¿Quiénes? Alberto Weretilneck, Magdalena Solari Quintana y Clara Vega.

¿QUÉ PLANTEAN?
En un comunicado, el flamante espacio de confluencia política indicó que busca “ser una alternativa desde donde se priorice la posibilidad de aportar a la reflexión sobre la Argentina que queremos para nosotros y las futuras generaciones, sin grietas, con discusiones que planteen soluciones a corto, mediano y largo plazo para todos los argentinos y argentinas. Apostamos a la unidad, al respeto y al diálogo para encontrar puntos en común, dejando de lado las retóricas petrificadas y los personalismos que tanto daño nos han hecho como sociedad”.

Unidad Federal, agrega el comunicado, legislará con “una mirada verdaderamente federal poniendo el foco en las problemáticas diarias que atraviesan nuestras provincias; entre ellas la pobreza y el hambre que castigan a nuestros pueblos.

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