domingo, 27 de septiembre de 2026

Si bien no es posible adjudicarlo como una consecuencia directa del accionar represivo de la Policía Fronteriza, ejercido principalmente sobre los pobladores chilenos que ocupaban tierras del lado argentino, lo cierto es que a partir de este período se inicia un proceso por el cual muchas de estas familias cruzan nuevamente la cordillera, esta vez hacia el poniente, de regreso a Chile.

Sin embargo, no retornan a sus lugares de origen, sino que vuelven a su país por los pasos bajos situados a la altura del Valle 16 de Octubre y más al Sur. Este proceso migratorio será el origen de varios pueblos hoy importantes en la Patagonia Chilena, entre ellos Futaleufú y Palena.

Existieron no pocos intentos del Gobierno chileno por aplicar en la región las políticas colonizadoras que habían dado sus frutos en áreas situadas más al Norte. En 1903 se otorga una concesión de 625 mil hectáreas a Frank Lumley en la zona lindante con el lago Yelcho. Pero esta empresa, como otras que le sucedieron fracasaron “demostrando que la única forma posible de colonización de la zona, por esa época, era la instalación espontánea de pobladores”.

De este modo, la Patagonia Chilena, particularmente el área comprendida entre el litoral frente a la isla de Chiloé y hasta el extremo Sur, será poblada desde sus márgenes con asentamientos en la costa marítima, procedentes de otras regiones de Chile, o bien sobre sus bordes limítrofes con Argentina, con pobladores que regresan desde este país.

“Desde comienzos del siglo, chilenos oriundos de la zona central y radicados en Neuquén, Esquel, Trevelin y otros lugares argentinos, viajaron en busca de tierras abandonadas en su patria. Siguieron, como los de Futaleufú, dependiendo de Argentina porque sus contactos con Chile eran sólo nominales. Si hasta sus pleitos internos los arreglaban los gendarmes argentinos. Cuando a fines de la década del veinte, empiezan a llegar los primeros carabineros, éstos fueron un signo de mayor preocupación del gobierno de Santiago, pero las cosas no cambiaron mucho. ‘A los carabineros -dice un funcionario retirado- nos pagaban con nacionales argentinos porque la plata chilena no servía”.

Valle de Futaleufú

Los primeros pobladores del actual Futaleufú, llegaron desde el Valle 16 de Octubre hacia 1919. Las familias de Isaías Sepúlveda y su hermano Guillermo figuran entre las primeras, junto a las de Calixto Vega, Juan de la Rosa Baeza, Eulogio Espinoza, Miguel Toro, Froilán Gélvez y Domingo Chacano.

“Fui el primero en llegar a Futaleufú cuando había pura montaña -relataba Isaías Sepúlveda- Yo nací en Lautaro, pero de cabro me fui a la Argentina. Allí vivíamos todos agregados, con patrón y el laburo era muy escaso. Me vine en 1919 a buscar tierras… y hacer patria”. Por entonces sólo pasaban algunas temporadas en el lugar: “No teníamos manye. En los primeros inviernos, cochayuyo de quila, fruta de pichi pichi, semilla de yuyo sancochai, y así nomás”. Otro recuerdo es el de Alfredo Cid: “Cuando llegué a Futa casi me morí de la impresión. Era puro bosque. Los vivientes parecían salvajes porque tenían siembras entre los coihues y vestían con puros cueros de capón para protegerse del agua. Viví cinco años debajo del bosque. Cuando pudimos limpiar parece que me hubieran sacado un sombrero y podía ver el cielo”.

En 1929 tendrá lugar la fundación oficial del pueblo de Futaleufú, con la llegada del teniente de Carabineros José Felmer Patoff y una comisión de topógrafos que demarcarán las calles y lotes del pueblo. En el acto oficial del 1º de abril de 1929 estuvieron presentes varias autoridades argentinas.

Desde esa fecha Futaleufú continuará creciendo con el arribo de nuevas familias chilenas procedentes del lado argentino. Pero su situación, como se dijo más arriba, continuará dependiendo de las localidades del Valle 16 de Octubre ya que al Oeste, la muralla verde sigue siendo un poderoso obstáculo que por años confinará a esta pequeña población dentro de su propio país.

 

Fragmento del libro “Trevelin, un pueblo en los tiempos del molino”, de Fiori y De Vera

 

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