
León XIV, estadounidense y también con pasaporte peruano, ha despegado a las siete de la mañana de este viernes rumbo a América, por primera vez desde que fue elegido Papa en mayo de 2025. Nacido en Chicago y luego misionero y obispo en tierras peruanas, regresa por fin a su continente pero no a Estados Unidos, sino que lo hace por el sur, en una visita que le llevará a Uruguay, Argentina y Perú hasta el 17 de noviembre.
El Papa rechazó la invitación de la Casa Blanca para viajar a su país natal en verano, en la conmemoración de los 250 años de la declaración de independencia del 4 de julio. En cambio, ese día fue a la isla italiana de Lampedusa, símbolo del drama migratorio. El Pontífice ha marcado distancias con Donald Trump, con quien se ha enfrentado casi personalmente (“No me da miedo”, dijo tras sus ataques en abril), pero su sombra estará muy presente en el viaje, pues recala en dos países gobernados por aliados suyos en la región: Javier Milei en Argentina y Keiko Fujimori en Perú.
León XIV, estadounidense y también con pasaporte peruano, ha despegado a las siete de la mañana de este viernes rumbo a América, por primera vez desde que fue elegido Papa en mayo de 2025. Nacido en Chicago y luego misionero y obispo en tierras peruanas, regresa por fin a su continente pero no a Estados Unidos, sino que lo hace por el sur, en una visita que le llevará a Uruguay, Argentina y Perú hasta el 17 de noviembre.
El Papa rechazó la invitación de la Casa Blanca para viajar a su país natal en verano, en la conmemoración de los 250 años de la declaración de independencia del 4 de julio. En cambio, ese día fue a la isla italiana de Lampedusa, símbolo del drama migratorio. El Pontífice ha marcado distancias con Donald Trump, con quien se ha enfrentado casi personalmente (“No me da miedo”, dijo tras sus ataques en abril), pero su sombra estará muy presente en el viaje, pues recala en dos países gobernados por aliados suyos en la región: Javier Milei en Argentina y Keiko Fujimori en Perú.
En este viaje internacional, el sexto, León XIV visitará países donde la ultraderecha y la derecha aliada de Trump están en el poder; será interesante comprobar cuál es su mensaje. Fuentes vaticanas indican que subrayará el valor de la convivencia y la unidad como antídoto a la polarización, pero es inevitable que choque con el discurso hegemónico impuesto por Trump en la región, cuando hable de justicia social (Milei, por ejemplo, sostiene que la justicia social es un robo), contra el neoliberalismo, derechos humanos, multilateralismo, defensa de la inmigración y de los más débiles, o de medio ambiente. El propio programa, donde hay visitas a barrios marginales y lugares de labor social de la Iglesia, habla por sí solo.
La gira sudamericana de León XIV comenzará este viernes por el país más laico de la región, Uruguay, a donde llega a las cuatro y media de la tarde (20.30 en España). La religión lleva más de un siglo excluida de la esfera pública por ley y el número de católicos uruguayos es inferior al de sus vecinos, lo que ayuda a entender que también la expectativa por su llegada sea escasa en las calles de Montevideo. Aún así, de forma paradójica, va a encontrar allí a un Gobierno más afín a su prédica de justicia social que en Argentina y Perú. Pero es probable que, como hizo en Francia el mes pasado, plantee el debate de una “justa laicidad” y condene la eutanasia, pues Uruguay fue hace un año el primer país de América Latina en aprobar una ley sobre ello, y el aborto.

Argentina, la visita pendiente de Francisco
Su paso por Argentina estará marcado por el legado de su predecesor, Francisco. El papa argentino nunca regresó a su país natal y los católicos vuelcan en la visita de León XIV el entusiasmo que no pudieron expresar con Francisco. Está previsto que el Pontífice le rinda un breve homenaje el 9 de noviembre en la catedral de Buenos Aires, la ciudad natal de Jorge Mario Bergoglio y de la que fue arzobispo entre 1998 y 2013.
El Gobierno de Milei descarta que León XIV quiera dejar un mensaje sobre la política local y recuerda que fueron ellos quienes lo invitaron, pero la oposición cree que sus palabras sí harán mella en un Ejecutivo que ha recortado sin miramientos el gasto social. Uno de los lugares que visitará el Papa es el histórico centro de asistencia integral para personas con discapacidad Cottolengo Don Orione, muestra de la sensibilidad del Vaticano hacia uno de los sectores más desprotegidos por Milei. El presidente argentino vetó en 2025 una ley impulsada por la oposición que declaraba la emergencia en discapacidad, pero se vio obligado a aplicarla cuando en una segunda votación se unieron para rechazar el veto.
Fuente: El País

