Mientras el presidente de CONARPESA, Fernando Álvarez Castellano, endureció su enfrentamiento con la jueza de Rawson Amorina Úrsula Testino y anunció que promoverá un Jury de Enjuiciamiento en su contra por una serie de fallos laborales adversos, desde el propio ambiente pesquero apareció una versión muy diferente sobre el origen de esos expedientes.
Un veterano pescador de Rawson, cercano al SOMU y conocedor desde hace años del funcionamiento de la actividad, aseguró que la multiplicación de demandas no sería consecuencia de una supuesta “industria del juicio”, como sostiene el empresario, sino de una modalidad de liquidación salarial que CONARPESA habría mantenido durante años pese a conocer que generaba diferencias a favor de los trabajadores.
“Todos los juicios están bien ganados”, resumió la fuente consultada. Según explicó, una parte importante del conflicto se encuentra en la forma de calcular el Sueldo Anual Complementario de los trabajadores embarcados.
El pescador sostuvo que diciembre y enero suelen representar los meses de mayores ingresos para quienes trabajan en la temporada de Rawson. De acuerdo con su relato, CONARPESA no habría tomado como referencia la remuneración correspondiente al mejor mes para determinar el aguinaldo, sino que habría utilizado un promedio.
“En vez de pagarles el mejor mes, les prorratea y paga un promedio. Está mal liquidado”, afirmó. La explicación de Álvarez Castellano para utilizar esta operatoria sería que no todos los empleados reclaman la mala liquidación del aguinaldo. “El gallego siembre dice: ‘Si yo tengo 400 empleados y solo dos hacen juicio, para mí es negocio. Sé que liquido mal, pero es negocio hacerlo’”, relató.
Según el pescador, el problema para la compañía apareció cuando los reclamos dejaron de ser casos aislados. “Esos dos juicios luego fueron cuatro, después fueron diez, veinte, cuarenta y así fue creciendo”, explicó.
Álvarez Castellano se quejó de la jueza y calificó los fallos de “copia y pega”, cuestionando también la velocidad con la que serían resueltos determinados expedientes. Sin embargo, el veterano pescador ofrece una explicación completamente distinta.
“La jueza por qué copia y pega porque todos los juicios son exactamente iguales, por el mismo tema y la misma operatoria. Entonces, el fallo es exactamente el mismo, cambiará el cálculo del importe dependiendo de lo que deba cobrar”, sostuvo.
Desde esta perspectiva, la similitud entre las resoluciones no demostraría por sí misma una irregularidad judicial, sino que respondería a que los trabajadores estarían reclamando por una misma metodología de liquidación.
La interdicción de los barcos
Álvarez Castellano había señalado que anteriormente, ante una sentencia adversa, pagaba aun cuando posteriormente discutiera la decisión. Pero frente al crecimiento de los reclamos decidió apelar.
Para la fuente consultada, allí estaría precisamente la explicación de las medidas adoptadas sobre los barcos. “¿Por qué le interdictaron ahora? Porque él lo apeló. Él nunca apelaba, iba y pagaba. Ahora, como ya tenía 40 juicios, lo apeló y como lo apeló, le interdictaron hasta que esté la sentencia”, explicó.
Y concluyó: “Son todos temas legales pero yo entiendo que la Justicia está actuando bien”.
Incluso el hombre cercano al SOMU aclaró que no mantiene una posición personal favorable a la magistrada y que preferiría que el empresario lograra demostrar sus acusaciones. “Ojalá el gallego la gane, pero la realidad es que el que paga mal es el gallego. Y el dicho dice: el que paga mal, paga dos veces”, sentenció.
¿Y la Ficha Limpia Pesquera?
A este escenario se suma un elemento relativamente nuevo. Desde marzo de 2026 rige en Chubut la denominada Ficha Limpia Pesquera, sancionada por la Legislatura provincial y promulgada como Ley IX N.º 180, que estableció nuevas exigencias y causales vinculadas con la suspensión y caducidad de permisos pesqueros.
Frente a la cantidad de sentencias adversas que el propio Álvarez Castellano reconoce que viene acumulando CONARPESA, aparece entonces un interrogante inevitable: ¿corresponde analizar la aplicación de la Ficha Limpia Pesquera y una eventual suspensión de los permisos de la compañía?
“Tiene más de 40 juicios perdidos, dónde está la ficha limpio”, se preguntó el pescador.
Otra polémica: las colas de langostino procesadas a bordo
El veterano trabajador incorporó además un segundo capítulo relacionado con CONARPESA y la utilización de buques congeladores.
Explicó que históricamente existieron restricciones sobre el porcentaje de langostino que podía desembarcarse procesado como cola, una medida relacionada, entre otros aspectos, con la generación de trabajo en las plantas terrestres y el aprovechamiento integral del recurso.
Anteriormente el límite se encontraba en el 20% de la pesca, pero ahora se elevó hasta el 50% de las capturas. El pescador sostuvo que el procesamiento a bordo tiene una consecuencia directa: al descabezar el langostino en el barco, las cabezas pueden terminar descartándose en el mar.
“Hacen la cola a bordo y la cabeza la tiran al mar”, afirmó, relacionando esta práctica con imágenes de descartes que circularon en Puerto Madryn en los últimos tiempos.
También aseguró que CONARPESA había acumulado multas vinculadas con esta cuestión durante gestiones anteriores en el área pesquera y afirmó que durante el gobierno de Milei esas sanciones habrían sido condonadas.
La modificación del porcentaje, explicó el pescador, no sería un detalle menor porque tendría efectos sobre la capacidad efectiva de captura. Su razonamiento es que, al procesar y descabezar una proporción mayor de langostino a bordo, disminuye el peso del producto que finalmente se computa al desembarcar respecto del volumen originalmente capturado.
“Un barco que podía pescar 1.000 toneladas de cuota, al poder descabezar la mitad, pasa a pescar 1.500”, ejemplificó y cerró su relato.

