lunes, 5 de octubre de 2026

Fabián Pereyra, referente de Jubilados en Lucha de Comodoro Rivadavia, trazó un duro panorama sobre la atención sanitaria de los adultos mayores y aseguró que las dificultades con PAMI se combinan con un sistema público cada vez más exigido. “Estamos desbordados por la realidad”, afirmó, al describir demoras para conseguir turnos, falta de insumos, cobro de adicionales y esperas de varios meses para determinadas prestaciones.

Pereyra sostuvo que la situación excede a los jubilados y se agravó por la crisis laboral que atraviesa Comodoro. “En Comodoro Rivadavia se quedaron sin trabajo 13.500 personas al irse YPF. Todas esas personas se quedaron sin obra social. ¿La mayoría a dónde va? A la salud pública”, señaló.

En ese contexto, describió una fuerte presión sobre los hospitales de la ciudad. “Uno va al Hospital Regional de Comodoro, por ejemplo, no hay insumos. Los médicos están trabajando 20 horas de guardia”, aseguró. También mencionó la situación del Hospital Alvear, que recibe una importante demanda de adultos mayores: “No dan abasto, porque es impresionante el drama de salud que hay”.

El dirigente remarcó además el peso que tiene la población mayor dentro de la estructura demográfica de Comodoro Rivadavia. Según indicó, datos de la Dirección de Adultos Mayores señalan que el 13,5% de la población de la ciudad está compuesto por personas mayores. A ese escenario, sostuvo, se sumaron trabajadores que anticiparon su jubilación en medio de retiros y despidos.

“No vemos política del Estado nacional ni provincial, y los Estados locales están desbordados”, cuestionó Pereyra. Según planteó, el deterioro se evidencia especialmente en PAMI, donde los jubilados encuentran dificultades para acceder tanto a médicos de cabecera como a especialistas, estudios y otros tratamientos.

Uno de los principales problemas serían las demoras. “Si vos sacás un turno, ponele para octubre, vas a tener lugar en diciembre o en enero o en febrero. Si tenés un problema grave de salud, se complica porque la gente no puede esperar tantos meses para ser atendida”, explicó. También aseguró que existen casos de afiliados que esperan prótesis desde hace nueve meses.

A esto se suma, según Pereyra, el cobro de adicionales en determinadas especialidades. “El otro día me contaban que un neurólogo te cobra 50.000 pesos de plus”, afirmó. Una situación similar se produciría con estudios de mayor complejidad: cuando las clínicas agotan los cupos asignados, los pacientes son derivados a los meses siguientes.

Frente a este escenario, Jubilados en Lucha reclama conocer qué sucede con los recursos del organismo. “Todos somos asociados al PAMI, pagamos la cuota del PAMI, que nos descuentan compulsivamente”, señaló Pereyra, quien reclamó una auditoría que permita conocer “cuánto del dinero entra y sale del PAMI”.

La agrupación analiza además avanzar por la vía judicial junto con sectores de jubilados de Santa Cruz, aunque Pereyra advirtió que una demanda no resolverá por sí sola el problema. “Es un camino el legal, pero sabemos que con eso no se soluciona. El problema, lo venimos diciendo hace dos años, es que tiene que cambiar esta política”, afirmó.

Para Pereyra, la situación alcanzó un punto crítico: “Estamos poniendo en peligro la vida de las personas”. Y cerró con una advertencia particularmente fuerte sobre los adultos mayores: “Es impresionante cómo se está deteriorando la salud, en especial en el sector de las personas mayores”.

 

Nota el elaborada en base a declaraciones a LU20

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