lunes, 14 de septiembre de 2026

Gustavo Fita recorre Chubut pueblo por pueblo, escucha las problemáticas de cada localidad y busca reconstruir la unidad del justicialismo detrás de un proyecto que, según sostiene, debe ir mucho más allá de los nombres y las candidaturas. El presidente del PJ provincial resume ese desafío con una frase que repite como horizonte político: “volver a darle felicidad al pueblo”.

La recorrida forma parte de una estrategia que apunta a recuperar presencia territorial, escuchar a la gente y comenzar a definir qué propuesta puede ofrecer el peronismo a los chubutenses.

“Estamos haciendo recorridas con el partido por toda la provincia, en conjunto con la mesa del partido”, explicó Fita. El objetivo, señaló, es transmitir “la necesidad de encontrar un proyecto político que nos represente a todos y a todas en la provincia” y avanzar en una plataforma electoral que pueda reunir al justicialismo y a otros sectores afines.

Para Fita, antes de discutir quién encabezará las listas de 2027, el PJ debe responder dos preguntas centrales: “el por qué y el para qué el peronismo quiere gobernar la provincia”.

En ese camino aparece como una prioridad la unidad partidaria.

“Mi trabajo es luchar por la unidad del justicialismo”, sostiene Fita desde su responsabilidad como presidente del PJ. Y lejos de plantear la existencia de distintos aspirantes como un problema, considera saludable que el peronismo tenga varios dirigentes con posibilidades de competir.

“Yo hoy felicito que tengamos 2, 3, 4, 5 candidatos potables como candidatos a gobernador, 2, 3, 4, 5 compañeros y compañeras que tengan ganas de ser intendente en cada una de las localidades”, afirmó. Para Fita, esa diversidad demuestra que el justicialismo cuenta con hombres y mujeres capaces de representar un proyecto común.

Escuchar los problemas de cada lugar

La construcción provincial que propone Fita tiene también su correlato en Comodoro Rivadavia, su ciudad, donde viene manteniendo encuentros con distintos sectores para conocer de primera mano las dificultades que atraviesan los vecinos.

En los últimos días habló sobre transporte, los problemas provocados por el avance del mar sobre la costa, la situación laboral y mantuvo encuentros con representantes de las cámaras gastronómica, hotelera y comercial. El empleo aparece como una de sus principales preocupaciones.

También participó de una mesa de diálogo, diagnóstico y planificación con jóvenes para abordar la prevención del suicidio. Allí vinculó el deterioro de la salud mental con la crisis social y laboral que atraviesa Comodoro y habló de “miles y miles de despidos” y de una situación crítica que, a su entender, necesita mayor atención.

Fita extiende ese diagnóstico a la inseguridad. Considera que la violencia no puede analizarse separada de la falta de trabajo y de las dificultades económicas de las familias.

“Algunos no tienen trabajo y otros porque los que lo tienen no pueden llegar” a mitad de mes, sostuvo. Y advirtió que esa situación termina impactando directamente sobre la seguridad y la convivencia en los barrios.

“Volver a darle felicidad al pueblo”

Pero Fita intenta que la discusión no quede solamente en el diagnóstico de los problemas. Su planteo es que esas recorridas y encuentros sirvan para construir una propuesta política que permita al justicialismo volver a presentarse ante la sociedad con un proyecto definido.

“Como presidente del justicialismo tengo la responsabilidad institucional de trabajar para volver al proyecto que le dará felicidad al pueblo argentino, chubutense, y obviamente, comodorense en cada una de las localidades”, afirmó.

En esa propuesta coloca como prioridades la generación de empleo y la producción, pero también la salud, la educación y la seguridad. Y plantea que esos ejes no deben aparecer simplemente escritos en una plataforma electoral, sino traducirse en hechos concretos.

La definición política también está presente. Fita ubica al PJ como oposición tanto al gobierno provincial de Ignacio Torres como al nacional de Javier Milei, a quienes considera “socios políticos”.

Sin embargo, su apuesta parece estar puesta primero hacia adentro: recorrer Chubut, escuchar qué está pasando en cada localidad, reunir a las distintas expresiones del justicialismo y construir un proyecto común antes de resolver los nombres.

Para Fita, ése es el desafío que tiene por delante el peronismo chubutense: recuperar la unidad y volver a ofrecer una propuesta que, en sus propias palabras, sea capaz de “volver a darle felicidad al pueblo”.

 

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