jueves, 3 de septiembre de 2026

La histórica institución educativa celebrará su centenario. Nacida en 1926 como Escuela N.º 38, en las Chacras de Austin, atravesó distintos edificios, generaciones de docentes y profundas transformaciones de la ciudad hasta convertirse en una de las escuelas más arraigadas de Esquel.

Hay instituciones que forman parte de una ciudad mucho más allá de sus paredes. La Escuela N.º 112 “Alejandro Abel Conesa” de Esquel es una de ellas; cumple 100 años de trayectoria; un aniversario que la comunidad educativa decidió transformar en una celebración abierta, convocando a quienes alguna vez fueron alumnos, docentes, directivos, auxiliares o simplemente tuvieron algún vínculo con la institución.

El centenario llega acompañado por un extenso programa de actividades que comenzó a prepararse desde hace tiempo y que busca recuperar recuerdos, fotografías, historias y experiencias de quienes fueron construyendo la identidad de la escuela a lo largo de un siglo.

Para conocer la historia de la actual Escuela 112 hay que retroceder hasta 1926. El 25 de agosto de ese año fue creada como Escuela N.º 38, aunque comenzó formalmente sus actividades el 1° de septiembre, en el sector conocido como Chacra de Austin, sobre el antiguo camino entre Esquel y Trevelin.

La primera directora fue María Luisa Pieruzzini de Morelli, quien años más tarde también sería homenajeada al recibir su nombre otra escuela de la ciudad. Aquella primera escuela estaba muy lejos de las características de un establecimiento educativo actual. Funcionaba en un edificio pequeño, construido con material y madera, y los alumnos compartían aula y maestro.

La institución celebró sus 50 años en el año 1976, aún no con el nombre de Escuela Nacional N° 38)

Incluso para muchos chicos llegar hasta la escuela implicaba recorrer largas distancias a caballo. Era otra Esquel; una ciudad mucho más pequeña, rodeada de chacras y con una población que comenzaba a consolidarse.

En 1937, la institución fue trasladada hacia las cercanías del arroyo Esquel. El 17 de septiembre comenzó a funcionar en una vivienda perteneciente a Ervedo Rossi, ubicada sobre calle Darwin, entre San Martín y Avenida Ameghino. Para entonces contaba con 144 alumnos.

Las condiciones de la época también determinaban el calendario escolar. Por las dificultades climáticas, las clases se desarrollaban entre septiembre y mayo. La escuela comenzó a ser conocida popularmente como “la escuela del arroyo” y también como “la escuela del gringo Carnevale”, en referencia a docentes que dejaron una huella especial durante aquellos primeros años.

En 1938 se produjo otro hecho significativo; una comisión de damas gestionó la primera bandera para la institución y comenzó a funcionar el comedor escolar. Tres años después, en 1941, se creó la biblioteca escolar. Son pequeños hitos que permiten entender que, desde sus primeros años, la escuela no se limitó a enseñar contenidos.

Recuerdo de alumnos en la institución cuando funcionaba en la denominada Chacra de Austin, a la vera de la Ruta Nacional 259, entre Esquel y Trevelin.

También fue construyendo una función social dentro de una comunidad que todavía tenía enormes necesidades.

A lo largo de sus primeras décadas, por sus aulas pasaron docentes que quedaron incorporados a la historia de la institución. Entre ellos aparecen nombres como Margarita Borsella, Juan Carnevale, Pedro Garcés, Franklin Carlos Barquiza, Alfredo Pilatti, Raúl Lahitte y María Dolores Girado de Humphreys, entre muchos otros.

La escuela tuvo además un fuerte vínculo con familias de sectores populares y con habitantes provenientes de Nahuelpan y distintas zonas rurales, que fueron asentándose en los alrededores de Esquel.

Esa característica contribuyó a consolidar una identidad profundamente ligada a los barrios y a la vida cotidiana de sus vecinos.

Después de años de gestiones, en 1949 llegó uno de los momentos más importantes de su historia; la inauguración del edificio que actualmente ocupa la institución, sobre calle Almafuerte. La construcción correspondió a las escuelas levantadas durante el denominado Primer Plan Quinquenal.

El edificio comenzó además a compartir sus instalaciones con otras propuestas educativas. Durante la tarde funcionó allí la Escuela Normal Nacional “República de Costa Rica” y durante el turno vespertino la Escuela para Adultos N.º 16.

Personal Directivo y Docente de la institución en el año 1946.

La escuela, entonces, no solamente acompañó la formación de niños. También fue escenario de diferentes experiencias educativas destinadas a otros sectores de la población.

La institución fue atravesando diferentes transformaciones administrativas y educativas. En 1969 se modificó el calendario escolar, pasando al período común de marzo a noviembre. Y en 1975 comenzó el régimen de jornada y la escuela adoptó la denominación “Alejandro Abel Conesa”, en homenaje al gobernador del entonces Territorio Nacional del Chubut.

Conesa fue secretario de la Gobernación de Luis Jorge Fontana y ejerció posteriormente como gobernador interino, desarrollando gestiones relacionadas con la educación primaria en el territorio.

La Escuela 112 tiene además una particularidad que la vincula con la historia cinematográfica de la Patagonia. Sus instalaciones aparecen relacionadas con la filmación de “El Profesor”, película protagonizada por Luis Sandrini y vinculada a la figura del maestro rural patagónico.

Así, las paredes de la escuela fueron escenario no solamente de la vida cotidiana de generaciones de alumnos, sino también de una producción cinematográfica que quedó vinculada a la memoria cultural de Esquel.

La institución llega al centenario manteniendo un fuerte vínculo con los barrios Ceferino y Matadero, además de recibir alumnos de otros sectores de Esquel. En 2024, cuando la escuela celebraba sus 98 años, la directora Gladys Ramírez destacaba que la comunidad educativa estaba integrada por alrededor de 260 niños, distribuidos en dos ciclos bajo el régimen de jornada completa.

La propia directora ha señalado en distintas oportunidades el profundo vínculo afectivo que existe entre la escuela y quienes pasaron por ella. Es habitual que exalumnos regresen y reconozcan aulas, galerías, docentes y lugares que permanecen en su memoria.

Actualmente la institución funciona en la calle Almafuerte y Perito Moreno de la ciudad de Esquel.

Por eso, uno de los objetivos centrales de este centenario es precisamente hacer regresar a esas personas a la escuela, pero esta vez desde otro lugar: como adultos que vuelven a encontrarse con una parte de su propia historia.

“Volvé a la 112”: un centenario construido entre todos… Con esa idea se organizó una convocatoria especialmente dirigida a exalumnos, exdocentes, exdirectivos, auxiliares, familias y vecinos.

La propuesta es recuperar fotografías, recuerdos y relatos que permitan reconstruir la historia de la institución desde las propias experiencias de quienes fueron parte de ella. La celebración, por lo tanto, no pretende limitarse a un acto protocolar. Busca convertirse en una especie de gran reencuentro comunitario.

“Queremos que estos 100 años sean verdaderamente festejados por todos los alumnos y alumnas que pasaron por estas galerías”, había señalado la directora Gladys Ramírez al anunciar los festejos.

La agenda del centenario fue pensada para abarcar diferentes expresiones y generaciones. Entre las actividades previstas se encuentran: caminata aeróbica y carrera inclusiva, con participación de niños de la escuela y de corredores y caminantes de Esquel.

El acto formal por el centenario, tuvo lugar este 1 de septiembre a las 12:30, en el SUM de la institución, con presencia de autoridades e invitados y descubrimiento de placas conmemorativas. El 6 de septiembre por su parte, se realizará un Festival de Danzas, recuperando el espíritu folclórico de antiguos actos escolares.

El 11 de septiembre se planifica una Mega Feria, abierta a feriantes, artesanos y manualeros. El 19 de septiembre, en tanto, habrá un agasajo destinado a mujeres de los barrios Ceferino y Matadero, con té-bingo y sorteos. Y el 21 de septiembre se realizará una actividad especial para los estudiantes por el Día del Estudiante.

A esto se suma uno de los proyectos simbólicos del centenario; plantar 100 árboles para acompañar los 100 años de historia de la escuela.

Muestra “MI ESCUELA 112: LA DEL ARROYO”, realizada en el año 2024, luego de que la institución cumpliera 98 años.

Los festejos también estuvieron acompañados por trabajos de puesta en valor del edificio. La Municipalidad de Esquel comprometió tareas de pintura exterior, colocación de nuevas luminarias LED en el SUM y trabajos de embellecimiento del entorno, incluyendo plantaciones y mantenimiento de los espacios verdes.

El SUM tendrá un papel central durante las celebraciones, ya que allí se desarrollarán varias de las actividades previstas.

Se trata de cien años de historias personales. Son los alumnos que llegaban a caballo a aquella primera escuela de las Chacras de Austin. Los chicos que encontraron un plato de comida caliente en el comedor escolar; los maestros que atravesaron inviernos y dificultades para sostener las clases; las familias de los barrios que hicieron de la escuela un punto de referencia y los docentes que dejaron una marca.

La Escuela 112 nació hace un siglo en un Esquel muy diferente al actual. Pasó por las chacras, llegó al arroyo, finalmente se instaló en Almafuerte y acompañó el crecimiento de la ciudad. Cien años después, sigue cumpliendo aquella función esencial: ser escuela, pero también ser comunidad.

Y esta vez, para celebrar su historia, la invitación es para todos: volver a la 112, reencontrarse con los recuerdos y escribir juntos el próximo capítulo de una institución que ya forma parte de la memoria colectiva de Esquel.

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