martes, 1 de septiembre de 2026
El presidente de la CEA , Arzobispo Marcelo Colombo , mostró su preocupación por el aumento de la morosidad

La discusión por el endeudamiento de las familias argentinas sumó en las últimas horas una voz que difícilmente pase inadvertida y que empatizó con los damnificados desde la Iglesia. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, manifestó su preocupación por el crecimiento de la morosidad y pidió al Estado que intervenga en la búsqueda de alternativas para quienes quedaron atrapados por las deudas.

“No se puede tener una mirada superficial y menos decir que no nos interesa, o que se arreglen”, sostuvo Colombo,

al referirse a una problemática que en los últimos meses comenzó a ocupar un lugar central en la discusión económica y política nacional.

El planteo del religioso llega en medio de una fuerte discusión entre el Gobierno de Javier Milei y la oposición respecto del crecimiento de la morosidad. Mientras desde el oficialismo se relativizó el fenómeno y se planteó que se trata de un problema entre particulares, distintos sectores vienen advirtiendo sobre el impacto que tiene el endeudamiento en los hogares.

La preocupación de la Iglesia por las deudas familiares
Para Colombo, no alcanza con analizar el endeudamiento únicamente desde una perspectiva financiera. Detrás de cada crédito, tarjeta o préstamo hay familias que, en muchos casos, recurren a estas herramientas para afrontar gastos cotidianos o necesidades que no pueden cubrir con sus ingresos.

El arzobispo trazó, además, un paralelismo con la preocupación que la Iglesia ya había expresado por la ludopatía online, especialmente por el impacto que tiene sobre los hogares.

“Tuvimos una intervención muy fuerte cuando peleábamos por la ludopatía online, un tema muy parecido, en el efecto, al menos, con familias que se endeudaban por la adicción al juego”, explicó el arzobispo.

Ahora, agregó, aparece una problemática diferente pero con consecuencias similares al tratarse de personas que recurren a las billeteras virtuales y al crédito para poder afrontar determinados consumos.

“Esto que se agrega, que es tener que afrontar muchas veces por causa del uso de las billeteras electrónicas o por tener que ponerse en deuda para satisfacer algún ítem, no deja de preocupar y sobre todo después las consecuencias”, sostuvo.

Para Colombo, el problema no debería ser abordado únicamente cuando la deuda ya se volvió impagable. Por el contrario, consideró necesario establecer mecanismos que permitan prevenir situaciones de sobreendeudamiento.

“Alguna solución tiene que haber en cuanto al menos poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar”, planteó.

“Hay que analizar de qué manera se puede contraer deudas”, agregó.

Crecimiento de la morosidad
De acuerdo con información del Banco Central de la República Argentina (BCRA) citada en un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la morosidad bancaria de las familias llegó al 12,8% en junio de 2026, mientras que en el caso de las billeteras virtuales alcanzó el 30,1%.

Este último indicador incluso superó el máximo registrado durante la pandemia, cuando la mora en este segmento había llegado al 27,1% en mayo de 2020.

En total, son alrededor de 5,9 millones de personas las que se encuentran en situación irregular dentro de un universo de casi 21 millones de deudores.

La situación también adquiere una dimensión particular entre los jóvenes. Según los datos difundidos en torno al debate, la tasa de mora entre quienes tienen entre 18 y 25 años pasó del 24,7% al 40,8%, en un escenario marcado por el crecimiento del uso de billeteras digitales y menores ingresos.

La discusión también llegó al Congreso. La oposición convocó a una sesión especial en la Cámara de Diputados para el 9 de septiembre, mientras que el oficialismo impulsó una reunión de la Comisión de Finanzas para el 2 de septiembre.

El propio presidente Javier Milei había relativizado el problema y sostenido que se trata de una cuestión “entre privados”. Incluso cuestionó a quienes, según su mirada, buscan instalar una preocupación que no se corresponde con la realidad económica del país.

Deudas “leoninas” y pequeños créditos que se acumulan
El presidente del Episcopado también diferenció entre los distintos tipos de endeudamiento.

“Hay deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas, y otras que son a gotas, que uno se va quedando de una manera rápida en una situación muy desventajosa para poder satisfacer”, explicó.

La metáfora de las deudas que llegan “a gotas” apunta a una realidad cada vez más habitual y que tiene que ver con pequeños créditos, cuotas, consumos con tarjeta o préstamos a corto plazo que, individualmente, pueden parecer manejables, pero que terminan acumulándose hasta comprometer una parte importante de los ingresos familiares.

El oficialismo rechazó el debate sobre la mora y el endeudamiento familiar en Diputados

Según los datos citados por el CEPA, en abril de este año la carga mensual de los servicios de deuda de las familias representaba el 24,1% de la masa salarial.

A su vez, los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentraban el 73% del saldo irregular de los hogares en mayo.

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