En febrero de 2018, el entonces intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares, se mostró a favor del desarrollo de la minería en Chubut. Durante una entrevista fue consultado directamente sobre si la seguía considerando como una industria posible para la región y su respuesta fue contundente: “Totalmente”.
Por entonces, el actual senador nacional planteaba que Chubut debía avanzar hacia una definición sobre el aprovechamiento de sus recursos minerales y reclamaba que la discusión se realizara contemplando tanto los beneficios económicos como las consecuencias ambientales.
“Hay que tomar una posición clara. No con la minería de cualquier forma o en cualquier término. Las cosas tienen que ser claras con el cuidado del agua y el medio ambiente; viendo qué dejará a la Provincia”, sostenía Linares.
Su postura partía también de una comparación con otras actividades productivas desarrolladas históricamente en Chubut. Linares advertía que ninguna explotación de recursos naturales estaba completamente exenta de impacto ambiental y ponía como ejemplo al petróleo, actividad sobre la cual se construyó buena parte de la economía de Comodoro Rivadavia y de la Cuenca del Golfo San Jorge.
“Todo proceso extractivo es contaminante, desde la pesca hasta la tala de árboles”, afirmaba, al tiempo que reclamaba escuchar a especialistas para conocer los aspectos positivos y negativos de un eventual desarrollo minero.
Pero el planteo de Linares no se limitaba a la cuestión ambiental. Uno de sus principales argumentos era económico. Consideraba necesario encontrar nuevas actividades capaces de generar recursos y empleo en una provincia atravesada entonces por importantes dificultades financieras.
En ese contexto, desafiaba a quienes rechazaban la actividad a presentar otras posibilidades: “Los que tanto se oponen a la minería me gustaría que me acerquen alternativas reales de cómo sostener hoy la provincia”.
Linares también vinculaba directamente el debate minero con los recursos que podían recibir los municipios y la Provincia a través de las regalías. En una de las frases más contundentes de aquella entrevista sostuvo: “Si te oponés no se puede recibir la ‘plata sucia’ de las regalías”.
De todos modos, aclaraba que su posición no significaba habilitar cualquier proyecto sin condiciones. “No estoy diciendo ‘sí’ a la minería porque sí. Tenemos que dar un debate serio y conocer dónde se va a hacer”, explicaba.
Según relataba entonces, también existía una demanda de localidades del interior provincial interesadas en encontrar nuevas fuentes de actividad económica. Linares aseguraba que había recibido planteos de jefes comunales que veían en la minería una posibilidad de desarrollo para sus comunidades.
Su conclusión sintetizaba con claridad la posición que sostenía en aquellos años: “La minería es un punto de partida muy importante”.
La mirada estaba relacionada, además, con una preocupación que Linares expresaba sobre la propia estructura económica de Comodoro Rivadavia. Al finalizar aquella entrevista reconocía los problemas derivados de depender excesivamente de una sola actividad: “No me gusta vivir tan dependiente de un monoproducto. Tener otras alternativas económicas creo que es la deuda pendiente”.


