domingo, 15 de febrero de 2026
Petacho portugués similar al que capitaneaba Lorenzo Mascarello

En 1843 desembarca en el puerto de la Boca don Lorenzo Mascarello, procedente de Italia. A los dos años, 1845, inicia la navegación al sur con un buque de su propiedad. Entonces la hoy gran ciudad de Bahía Blanca se componía de sólo unos 300 habitantes y como ni en sueños se pensaba en ferrocarril las necesidades de ese puñado de gente, que se plantaron en la misma entrada de la “tierra de indios”, eran atendidas por esos veleros de un palo llamados patachos, que saliendo del puerto de la Boca iban navegando a pura brújula y sondeos por ese litoral atlántico.

En 1845 dos de estos patachos ya corrían los mares del sur hasta Carmen de Patagones por cuenta de don Lorenzo y don Domingo Mascarello.

Buenos negocios deben haber hecho estos dos navegantes genoveses de Diano Marina.

En efecto, no habían transcurrido todavía cinco años, desde que llegaron a este país, en 1850 y ya los vemos instalados en el Río Negro con casa de comercio, cuyo edificio ubicaron en el solar donde hoy existe el Banco de la Nación Argentina en Carmen de Patagones.

Mientras tanto los patachos de los Mascarello iban en aumento atendiendo el flete de carga, pasajeros y correspondencia tanto para Patagones como para Bahía Blanca.

Y también fueron los patachos de los Mascarello los primeros de matrícula nacional que llegaron a Mar del Plata, paraje conocido entonces por la “Laguna de los Padres” llevando allí los materiales para la construcción del muelle y saladero, transportando también el personal para este último de Río Grande do Sul (Brasil, 1855) tal como menciona el diario La Nación en el número de la conmemoración del centenario de la fundación de la Perla del Sur.

Dicho rotativo extrajo este dato de los archivos de la Prefectura Marítima, con lo que se deja establecido el arribo, bajo la faz comercial del primer buque de matrícula nacional a ese puerto; hecho que habían pretendido atribuirle luego diversos pobladores de la hoy ciudad balnearia.

Un patacho de don Lorenzo Mascarello fue quien llevara al Chubut a su pariente don Luis Costa, uno de los primeros comerciantes que se instalara en la Colonia Galesa.

Le corresponde otro mérito a don Lorenzo Mascarello; allá por el año 1875 desembarca en Patagones el ingeniero italiano Oneto, nombrado por el Poder Ejecutivo, primer gobernador del territorio del Chubut y que luego fuera fundador de la colonia de Puerto Deseado. No siendo posible, o considerando peligroso, emprender la travesía por tierra hasta la Colonia Galesa, don Lorenzo Mascarello lo lleva con su patacho por vía de mar, desembarcándolo en el estuario del Río Chubut.

Años después de su matrimonio con doña Dolores Franco Salvatierra tuvo siete hijos: Augusto, Juana, Mercedes, Lorenzo, José María, Antonio y Domingo. De estos, Lorenzo, que navegó en los barcos de su padre como piloto, tuvo flota propia con la que atendía líneas a Montevideo, Alto Paraná, Alto Uruguay y puertos intermedios.

 

Fragmento del libro “La Patagonia como la conocí”, de Emilio Ferro

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