
Hondo sentimiento de pesar causó la noticia del deceso de la apreciada señora María Domenica (Rosa) Zavattaro de Margara, ocurrido el 31 de diciembre, ello después de soportar una corta enfermedad y cuando contaba con sólo 28 años de edad. Se la conocía generalmente por el nombre de Rosa, por ser el nombre con que siempre la llamaba su madre, siendo además el que ella utilizaba para firmar.
Había nacido en mayo de 1887, en Frassinetto Po, en Piamonti – Italia, y se había casado a los 20 años con el señor Carlos Francisco Margara, de 22 años, en 1907, decidiéndose el matrimonio venir al Chubut en diciembre de ese mismo año, acompañando el regreso de su concuñado, quien desde Trelew había ido a Italia a casarse con una hermana de su esposo.
Por su parte su esposo, también había nacido en el mismo pueblo que ella, pero dos años antes, o sea, en abril de 1885, siendo de profesión albañil-constructor. El pueblo de Trelew ha visto numerosas propiedades hechas por él en los años que conviviera entre nosotros, ya que falleció en julio de 1957, a los 72 años de edad y después de una labor ininterrumpida e intensa.
Una vez en la Argentina, vinieron a radicarse directamente en Trelew, yendo a vivir a una casa que se encontraba en la actual calle España al 200, calle por medio donde actualmente se encuentra la casa de la familia Margara. Poco tiempo después consiguió su esposo comprar a la Cía. de Tierras del Ferrocarril, el solar donde fueron levantando su hogar, construyendo primero dos piezas, a las que luego fue agregando o agregando otras, con destino a ser alquiladas en forma separada. Al no poseer aguas corrientes el solar comprado, no tardó en conseguirlo, abriendo una zanja y conectando la cañería al ramal existente en la casa de enfrente.
De este matrimonio nacieron tres hijos, a saber: Juan Bautista, en 1909, quien luego se graduó de Farmacéutico e instalara la «Farmacia Margara» en la Avda Fontana al 200; Adolfo, nacido en 1911, quien luego se graduara de médico y regresara a Trelew, a ejercer su profesión y fuera además, Rector por muchos años del Colegio Nacional de Trelew y Director de la Sala de Primeros Auxilios de Trelew; y Anita, nacida en 1913, quien también completó sus estudios universitarios, graduándose de Farmacéutica y Doctora en Bioquímica.
Como podrán apreciar, los tres hijos perdieron a su madre cuando contaban pocos años de vida, recayendo entonces en el padre la responsabilidad de su cuidado.
¡Digno ejemplo de un padre laborioso que dedicó sus mayores esfuerzos en pro de la cultura de sus hijos? ¡Digno ejemplo de un padre laborioso que dedicó sus mayores esfuerzos en pro de la cultura de sus hijos!
Fragmento del libro “Trelew, un desafío patagónico”, de Matthew Henry Jones (El Regional)
