A partir de los últimos datos de inflación difundidos por el INDEC, que marcaron un 3,4% en marzo y una suba interanual del 32,6%, el economista Pablo Das Neves advirtió que la dinámica de precios en la Argentina no solo no se desacelera, sino que acumula ya una tendencia sostenida al alza.
En ese contexto, sostuvo que el Gobierno viene construyendo expectativas que, hasta el momento, no se verifican en la realidad. “Lo único que estamos viendo son declaraciones de buena voluntad”, afirmó, al cuestionar la falta de resultados concretos en la evolución de los precios.
Das Neves recordó que la propia proyección oficial para 2026 planteaba una inflación cercana al 10% anual, una meta que -según remarcó- ya quedó prácticamente alcanzada en el primer trimestre. A su entender, esto refleja que el mercado no está convalidando el sendero planteado por el equipo económico.
“El mercado no le está respondiendo”, advirtió, y agregó que las principales anclas del programa -como el superávit fiscal, la estabilidad cambiaria y la restricción monetaria- “hoy por hoy ya no alcanzan”.
En esa línea, sostuvo que la inflación no puede explicarse únicamente por factores coyunturales como el conflicto en Medio Oriente. Si bien reconoció su impacto, aclaró que todavía no se trasladó plenamente a los precios. “Estamos viendo la inflación de marzo, pero todavía no terminamos de ver el componente de la guerra”, explicó, al señalar que ese efecto suele tener un rezago de alrededor de 45 días.
Además, apuntó al impacto de la actualización de tarifas y al comportamiento de la inflación núcleo, que se mantiene elevada. “La inflación núcleo no baja”, remarcó, y puso especial énfasis en el peso de los alimentos: “El componente alimentos sigue teniendo un peso importante, sobre todo la carne”.
Das Neves también cuestionó la forma en que desde el oficialismo se analizan algunos datos. “Si le sacás la carne, la educación o los alquileres, en algún momento la inflación no te da nada”, ironizó, al rechazar interpretaciones que buscan relativizar el índice general.
Desde una mirada más estructural, planteó que el enfoque del Gobierno resulta insuficiente para explicar lo que ocurre en la economía argentina. “El gobierno está convencido de que la inflación tiene que ver con la emisión, pero no está generando expectativas en el mercado”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que la falta de confianza está llevando a los actores económicos a cubrirse. “El mercado se está cubriendo, se está dolarizando”, señaló, y alertó que esto genera distorsiones, especialmente en el financiamiento del Tesoro.
Finalmente, consideró que el programa económico enfrenta un límite claro y que sería necesario introducir cambios. “Estamos viendo que el programa está llegando a un cuello de botella”, afirmó, y concluyó con una advertencia: “Se corre el riesgo de que la economía se desarme si no se ajustan algunas cuestiones”.

