El secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, Héctor González, volvió a cuestionar con dureza la situación económica y el impacto del ajuste sobre los trabajadores, en un contexto que describió como cada vez más asfixiante para el consumo y el empleo.
En ese marco, el dirigente dejó una de las frases más contundentes de su intervención, al graficar el deterioro del poder adquisitivo con una metáfora de alto contenido político dirigida al presidente Javier Milei: “Ahora tenemos que comer carne de burro, porque no nos dan carne de león así nos comemos a este”, expresó, en alusión directa al símbolo con el que el mandatario se identifica.
La frase condensó el núcleo de su crítica: según González, el ajuste recae de manera desproporcionada sobre los trabajadores, que reciben “lo peor” de un esquema económico que, a su entender, concentra los beneficios en otros sectores. En esa línea, planteó que la distribución de la riqueza es inequitativa y reclamó un mayor equilibrio: “No me des todo hueso a mí y vos te llevás toda la pulpa”, insistió.
En paralelo, el titular de Luz y Fuerza buscó despegar a las cooperativas eléctricas de las críticas por los aumentos tarifarios y apuntó contra la estructura de formación de precios de la energía. “La cooperativa es el último eslabón de la cadena, no fija el precio”, sostuvo, al remarcar que los incrementos responden a decisiones del esquema energético nacional. En ese sentido, vinculó directamente la política tarifaria con el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo, a quien identificó como “el amigo de Macri que hoy es ministro de Milei”, señalándolo como parte del entramado que define los costos que finalmente pagan los usuarios.
González advirtió además sobre las distorsiones en la cadena de comercialización de la energía y puso como ejemplo el rol de grandes actores del sistema, cuestionando los márgenes entre el precio de generación y el valor final que llega a las cooperativas y usuarios. Según planteó, esa estructura termina trasladando el peso del sistema a los consumidores, mientras los sectores más concentrados retienen la mayor parte de la renta.
El dirigente vinculó este escenario con un “efecto dominó” que atraviesa toda la economía, desde la caída del consumo hasta la pérdida de empleo, y advirtió que cada vez más trabajadores tienen dificultades incluso para afrontar servicios básicos.
Finalmente, González cuestionó la falta de reacción de la dirigencia política y llamó a una discusión de fondo sobre el modelo económico. Sin embargo, fue su metáfora sobre la “carne de burro” y la “carne de león” la que sintetizó con mayor crudeza su diagnóstico: un escenario en el que, según sostuvo, el costo del ajuste recae sobre los trabajadores mientras otros concentran los beneficios.

