La conducción de la UOCRA en Comodoro Rivadavia encendió una señal de alerta por la falta de inversión de Pan American Energy en el yacimiento Cerro Dragón, un escenario que ya se tradujo en la desvinculación de más de 400 trabajadores y en la ausencia de nuevas obras que permitan sostener el empleo.
El secretario general del sindicato, Raúl Silva, describió un panorama de paralización en la actividad vinculada a la construcción dentro del sector petrolero. Explicó que la finalización de contratos por obra derivó en la salida de cientos de operarios y que, a diferencia de otros períodos, no hubo reactivación ni reemplazo de esos puestos. “Se han terminado las obras, han desvinculado gente y no volvimos a levantar el mismo cupo que teníamos en otra época”, señaló.
El eje de la preocupación sindical está puesto en la falta de definiciones por parte de la operadora. Silva cuestionó el hermetismo de la empresa respecto a su planificación y advirtió que no existen señales concretas de nuevas inversiones en el corto plazo. “No vemos inversión y nos juegan a las escondidas”, afirmó, al tiempo que remarcó que la compañía no ha presentado un cronograma de obras para 2026 que permita anticipar la generación de empleo.
Desde el gremio interpretan esta situación como parte de una estrategia empresarial atravesada por la incertidumbre económica y regulatoria. “Están especulando con todo: con la reforma laboral y con ver cómo queda el escenario hacia adelante”, sostuvo el dirigente, quien además remarcó que actualmente no hay proyectos en carpeta que puedan incorporar mano de obra en cantidades significativas.
El planteo se da en un contexto que, según la UOCRA, debería ser favorable para la inversión, con precios internacionales del petróleo elevados y con distintos esquemas de incentivo vigentes. Sin embargo, advierten que ese escenario no se refleja en la actividad en los yacimientos de Chubut.
En contraste, Silva diferenció la situación del sector petrolero con la obra pública local. Mencionó que en Comodoro Rivadavia existen proyectos licitados y adjudicados —como el canal evacuador de la calle Chile, el camino petrolero o la Ruta 39— que, aunque demorados, representan una expectativa de reactivación laboral. “En la ciudad tenemos obras que en algún momento van a arrancar; eso es una esperanza. Pero en el caso de Pan American, no tenemos esperanzas”, expresó.
La advertencia del gremio coincide con indicadores técnicos que muestran una retracción en la actividad de la operadora. En el último año, la producción de petróleo de PAE habría registrado una caída superior al promedio del resto de las empresas de la cuenca, mientras que los niveles de inversión también exhiben un descenso sostenido en términos reales.
Esa dinámica impacta directamente en la actividad: la reducción de equipos de perforación y la menor ejecución de obras se traducen en menos demanda de trabajadores de la construcción, un sector altamente dependiente de los proyectos petroleros en la región.
Frente a este escenario, y ante la falta de definiciones tanto de la empresa como de autoridades del área de infraestructura, la UOCRA advierte que el horizonte para lo que resta de 2026 está marcado por la incertidumbre y por el debilitamiento de uno de los principales motores de empleo en la cuenca del Golfo San Jorge.

