Las ventas minoristas pyme registraron en abril una caída del 3,2% interanual y también mostraron una baja del 1,3% respecto de marzo, mientras que el acumulado del primer cuatrimestre cerró con un retroceso del 3,5%. Con estos números, el comercio acumula ya doce meses consecutivos de caída en el consumo. En la Patagonia, además, el deterioro del poder adquisitivo se ve agravado por el alto costo de vida: Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Río Negro y Neuquén aparecen entre las provincias con la canasta más cara del país.
Los datos fueron confirmados por el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, quien describió un escenario complejo para el sector comercial y advirtió que la recuperación de algunos sectores de la economía no se refleja en el consumo cotidiano.
“Podemos prender una velita porque cumplimos 12 meses de caída consecutiva”, expresó el dirigente al referirse a los relevamientos que realiza mensualmente la entidad sobre distintos rubros del comercio minorista.
Femenía sostuvo que existen actividades económicas que muestran crecimiento, aunque aclaró que ese repunte no tiene impacto en la economía diaria de la mayoría de la población.
“Hay sectores muy pujantes, pero no derraman en el resto de la economía. La microeconomía del hombre de a pie sigue siendo otra realidad”, afirmó.
Entre los sectores más afectados, indicó que bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles encabezaron las caídas con un retroceso del 12,3%. También registraron bajas importantes perfumería, con un descenso del 7,2%, y ferreterías y materiales para la construcción, con una merma del 4,2%.
El único rubro con números positivos fue farmacia, que creció un 6,1%, impulsado principalmente por factores estacionales vinculados al aumento de enfermedades respiratorias y las campañas de vacunación.
En el caso patagónico, distintos informes privados vienen mostrando una fuerte presión sobre el consumo. En Neuquén, por ejemplo, durante el primer trimestre las ventas registraron una caída promedio del 10,6% en unidades vendidas.
A eso se suma el incremento sostenido del costo de los alimentos y productos básicos en la región. Según un relevamiento de la consultora Analytica, Santa Cruz tuvo en abril la canasta más cara del país, con un costo cercano a los 984 mil pesos para una familia tipo. Chubut quedó inmediatamente detrás con más de 968 mil pesos, mientras que Tierra del Fuego, Río Negro y Neuquén también se ubicaron entre las provincias más costosas de Argentina.
Femenía explicó además que la caída sostenida del consumo está relacionada con varios factores económicos, como las altas tasas de interés, el endeudamiento familiar, la pérdida de poder adquisitivo y el incremento de tarifas y servicios.
“Las familias tienen un stock de deuda importante con tarjetas, billeteras virtuales y bancos. A eso se suma que todavía no hay una recomposición salarial suficiente”, señaló.
Asimismo, advirtió que el aumento internacional del petróleo en medio del conflicto con Irán también repercute sobre los costos logísticos y termina impactando en el precio final de los productos.
El dirigente agregó que la incertidumbre económica mantiene paralizados muchos proyectos de inversión dentro del sector pyme y aseguró que más de la mitad de las empresas analiza postergar inversiones.
“Todo está en stand-by. Hay una parte de la población que puede ahorrar o comprar dólares, pero también existe una enorme masa de trabajadores informales con ingresos muy bajos. Hoy no vemos nada positivo por ahora”, concluyó.
Nota elaborada en base a declaraciones a Radio del Sur de Comdooro

