miércoles, 1 de julio de 2026

La patrulla de guardaparques que recorrió más de 65 kilómetros entre Puerto Blest y Pampa Linda, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, logró registrar ejemplares milenarios de alerce en sectores remotos de la cordillera.


Una patrulla de guardaparques recorrió más de 65 kilómetros a pie entre Puerto Blest y Pampa Linda, en uno de los sectores más remotos del Parque Nacional Nahuel Huapi, y concretó un importante hallazgo ambiental; el registro de ejemplares milenarios de alerce de gran porte en plena cordillera andino patagónica.

Entre los protagonistas de la travesía se destacó la participación del esquelense Juan Gómez Costantini, integrante del cuerpo de guardaparques que llevó adelante el operativo de monitoreo y relevamiento en montaña.

La expedición se desarrolló durante tres jornadas y estuvo integrada por los guardaparques Brian Cabrera, Francisco Jofre, Juan Gómez Costantini y Roberto Vélez, todos pertenecientes a la Zona Sur del Parque Nacional Nahuel Huapi. El recorrido comenzó en Puerto Blest, tras el traslado desde Puerto Pañuelo, y avanzó por algunos de los ambientes más aislados y de difícil acceso del área protegida.

Actualmente, el esquelense Juan Gómez Costantini forma parte del cuerpo de guardaparques que trabaja en la región andino patagónica y desarrolla tareas vinculadas al control territorial, relevamientos ambientales y acompañamiento de actividades de conservación en montaña.

Durante la travesía atravesaron sectores como Lago Ortiz Basualdo, Puerto Cántaros, Lago Frías, Paso de las Nubes, Paso Los Raulíes y el Refugio Agostino Rocca, finalizando finalmente en la Seccional Pampa Linda. En total, recorrieron más de 65 kilómetros a pie en condiciones climáticas y geográficas exigentes, desarrollando tareas de control, fiscalización, monitoreo ambiental y relevamiento del estado de las sendas.

El hallazgo más significativo fue el registro de ejemplares milenarios de alerce (Fitzroya cupressoides), especialmente en el tramo comprendido entre Lago Frías y el Refugio Agostino Rocca. Se trata de árboles de enorme valor ecológico y científico, ya que el alerce es una de las especies más longevas del planeta y puede superar los 3.000 años de vida. Además, se encuentra bajo estricta protección ambiental debido a su importancia dentro de los ecosistemas patagónicos.

Cada registro de este tipo resulta clave para las áreas técnicas de conservación de Parques Nacionales, ya que permite ampliar el conocimiento sobre la distribución de ejemplares antiguos y evaluar futuras acciones de monitoreo y preservación.

La patrulla estuvo a cargo de los guardaparques Brian Cabrera, Francisco Jofre, Juan Gómez Costantini y Roberto Vélez.

Además de los alerces, la patrulla documentó distintas especies características del bosque andino patagónico, entre ellas taique, mañiú hembra y lenga. También se registraron rastros de fauna nativa, incluyendo evidencias de gato chico, uno de los felinos menos visibles de la región.

Otro de los aspectos relevados durante el recorrido fue la presencia de jabalí, considerada una especie exótica invasora que genera un fuerte impacto sobre el bosque y la fauna autóctona. Según explicaron desde el Parque Nacional Nahuel Huapi, este tipo de patrullajes permite detectar problemáticas ambientales y obtener información clave para futuras acciones de manejo y conservación.

La recorrida también permitió evaluar el estado de los senderos e infraestructura de montaña. Los guardaparques detectaron necesidades de mejora en cartelería, trazas y distintos puntos de circulación utilizados por visitantes y montañistas. Toda esa información será utilizada por las áreas técnicas del parque para planificar trabajos de mantenimiento y seguridad.

El recorrido contempló las sendas hacia Lago Ortiz Basualdo, Puerto Cántaros, Lago Frías, Paso de las Nubes, Paso Los Raulíes y el Refugio Agostino Rocca, finalizando en la Seccional Pampa Linda.

En ese contexto, la participación del esquelense Juan Gómez Costantini cobró especial relevancia. Aunque gran parte de la tarea de los guardaparques suele desarrollarse lejos de la exposición pública, este tipo de operativos demuestra el enorme trabajo que realizan en materia de conservación, monitoreo y protección ambiental en áreas naturales protegidas.

Costantini forma parte del cuerpo de guardaparques que trabaja en la región andino patagónica y desarrolla tareas vinculadas al control territorial, relevamientos ambientales y acompañamiento de actividades de conservación en sectores de montaña. Su participación en esta patrulla refleja además el rol fundamental que cumplen los profesionales formados en la Patagonia dentro del sistema nacional de áreas protegidas.

La travesía realizada en Nahuel Huapi no sólo tuvo valor técnico y científico. También puso en evidencia la importancia del trabajo silencioso que realizan diariamente los guardaparques en algunos de los ambientes naturales más complejos y aislados del país. En este caso, además, permitió concretar un hallazgo ambiental de enorme relevancia: la identificación de nuevos ejemplares milenarios de alerce, verdaderos monumentos vivos del bosque andino patagónico.

El hallazgo más relevante de la patrulla fue el registro de ejemplares milenarios de alerce (Fitzroya cupressoides) de gran porte en el tramo entre Lago Frías y el Refugio Agostino Rocca.

Para Esquel y la región cordillerana, la presencia de Juan Gómez Costantini en esta expedición representa también un motivo de orgullo. Su participación en una tarea de semejante importancia ambiental refleja el compromiso de muchos profesionales patagónicos con la conservación del patrimonio natural y el cuidado de uno de los ecosistemas más valiosos de la Argentina.

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