Lejos de tener un respiro en cuanto a las causas judiciales refiere, la detención de Carlos Ernesto Rinaldi en las oficinas de la Delegación Rawson de la Dirección Nacional de Migraciones encendió las alarmas en la política de Chubut y generó réplicas en la Casa Rosada.
El procedimiento, ejecutado por efectivos de la Gendarmería Nacional, expuso una posible red de corrupción y desvío de fondos públicos que, a priori, excedería los límites de un organismo del Estado.
A través de un despliegue que abarcó allanamientos en estudios contables, domicilios particulares y locales partidarios en el Valle del Chubut, la investigación avanza sobre un entramado delictivo por el cual se habrían malversado sumas millonarias de dinero.
De acuerdo con los elementos que integran el expediente, según supo Tribuna de Periodistas, Rinaldi operaba un circuito financiero bajo sospecha vinculando los recursos de la delegación con empresas del sector pesquero de la región.
El peritaje contable preliminar de los libros, los registros digitales y la documentación secuestrada apunta hacia un posible fraude al Estado Nacional a partir de autorizaciones irregulares y acuerdos espurios con firmas privadas.
En tal sentido, la gravedad de la acusación terminó por precipitar su destitución de la función pública, una posición de rango político a la que el propio imputado había accedido bajo una autorización de excepción al carecer de los requisitos mínimos requeridos, lo que ahora expone la negligencia o la intencionalidad política detrás de su nombramiento.
El costado más sensible de esta espesa trama tiene que ver con el destino del dinero malversado y el método de recaudación utilizado por la delegación chubutense de La Libertad Avanza.
Cabe destacar que Rinaldi es un hombre señalado por hacer lo que se denomina como “aportes hormiga” a la estructura política nacional. Se trata de un mecanismo de transferencias mensuales que se realizaban de forma irregular.
Según pudo saber este medio, este flujo de dinero habría estado destinado al despliegue electoral y financiamiento de las actividades políticas de La Libertad Avanza en territorio chubutense, bajo la coordinación del jefe político del espacio en la provincia, el diputado nacional César Treffinger.
Estas “donaciones” camufladas bajo la apariencia de contribuciones militantes voluntarias o aportes del propio sueldo formarían parte de la caja de operaciones del partido.
Pero el hecho no queda allí, porque la trama avanza hacia una línea de sospecha que asciende hacia la cúpula del poder del Gobierno Nacional teniendo en cuenta que Treffinger responde de forma directa ni más ni menos que a la secretaria General de Presidencia Karina Milei.
Teniendo en cuenta que Rinaldi es señalado por realizar estos aportes hormiga, ¿parte del dinero malversado iría a parar a las arcas del armado nacional que comanda la hermana del presidente Javier Milei?
Es una sospecha que comienza a inquietar dentro de Casa Rosada. Es que si bien la investigación está en ciernes, nadie descarta que el dinero haya financiado la constitución de personerías jurídicas del partido en el interior, por lo que de ahí deberá demostrarse, en todo caso, el grado de dolo, complicidad o conocimiento que los más altos funcionarios del Gobierno Nacional tenían sobre el origen del dinero.
Es decir, mientras avanzan los peritajes contables hay una seria sospecha de que la estructura nacional de La Libertad Avanza haya recibido aportes de la corrupción provincial, lo que complicaría la situación de la propia Karina Milei.
Fuente: Tribuna de periodistas

