jueves, 10 de septiembre de 2026

La cocinera esquelense obtuvo el segundo puesto en el Campeonato Mundial de la Empanada 2026, disputado en Buenos Aires. Con una propuesta elaborada a partir de cordero, morilla, queso ahumado patagónico y rosa mosqueta, llevó los sabores de su tierra a una de las competencias gastronómicas más importantes del país y se consagró subcampeona mundial.

Esquel volvió a dejar su marca en la gastronomía internacional. Esta vez fue de la mano de Haydee Castro, cocinera e integrante del equipo de Baruch Pizzas, quien alcanzó el segundo puesto en el Campeonato Mundial de la Empanada 2026 y llevó a la cordillera chubutense hasta lo más alto de una competencia que reunió a profesionales de la gastronomía.

Con 1.781 puntos, Castro se ubicó en el segundo lugar de la clasificación general y se consagró subcampeona mundial. El primer puesto fue para la neuquina Graciela Caffa Lucero, quien obtuvo 1.922 puntos y fue reconocida como Campeona Mundial de la Empanada.

Detrás del resultado hubo mucho más que una receta. Hubo preparación, horas de trabajo, viajes, creatividad y una decisión que terminó siendo fundamental para su presentación; llevar a Buenos Aires los sabores, los productos y la identidad de Esquel.

Cuando Haydee Castro se presentó ante el jurado del Mundial, su objetivo estaba claro; no quería simplemente elaborar una empanada competitiva. Quería mostrar de dónde venía. Su creación estuvo compuesta por ingredientes profundamente vinculados con la identidad patagónica: cordero, morilla, queso ahumado patagónico y harina de rosa mosqueta.

Cada uno de esos productos fue parte de una propuesta que buscó trasladar hasta Buenos Aires los sabores característicos de la región. “Vine a mostrar los productos locales”, expresó Castro durante su participación en la competencia.

La esquelense utilizó cordero, hongo morilla y queso ahumado patagónico como relleno. Mientras que en la masa incorporó harina de rosa mosqueta.

Pero la identidad de Esquel no estuvo solamente presente en el relleno y la masa. La presentación también incluyó imágenes de las montañas cordilleranas y de La Trochita, uno de los símbolos históricos y turísticos más importantes de la ciudad.

De esa manera, durante algunos minutos, una empanada se transformó también en una carta de presentación de Esquel.

El logro de Haydee se produjo en el marco del 2° Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada 2026, organizado por la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina, APYCE.

La competencia se desarrolló entre el 2 y el 4 de septiembre en el predio de La Rural de Palermo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dentro de HOTELGA, una de las principales exposiciones vinculadas a la hotelería y la gastronomía del país.

El campeonato reunió a profesionales especializados en diferentes disciplinas y contó con 12 categorías en competencia. Entre ellas estuvieron las de pizza Muzzarella Argentina, Fugazzeta Argentina, Pizza Gourmet, Pizza a la Piedra, In Pala, New York Style, Napolitana, Empanada de Carne Clásica Argentina y Empanada Regional, además de otras competencias técnicas.

El objetivo del evento fue generar un espacio de encuentro, capacitación y competencia para profesionales del rubro, con una fuerte proyección internacional.

La primera edición del campeonato ya había contado con representantes de países como Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Italia, México, Uruguay, Paraguay, Perú, Venezuela, Suecia y Senegal, entre otros.

Su propuesta incorporó un emplatado con imágenes icónicas locales como las montañas de Esquel y el tren histórico La Trochita

En ese contexto, llegar al podio significó para Haydee competir en una vidriera de alcance internacional.

El recorrido profesional de Haydee Castro está actualmente ligado a Baruch Pizzas, uno de los emprendimientos gastronómicos más reconocidos de Esquel. Desde ese espacio desarrolla su trabajo dentro de un equipo que en los últimos años logró posicionar a la gastronomía local en diferentes competencias nacionales e internacionales.

Baruch ya había tenido una presencia destacada en este tipo de competencias. En 2024, el chef esquelense Claudio Jaramillo se había consagrado campeón mundial de la empanada en la primera edición del certamen organizado por APYCE.

Dos años después, Esquel volvió a ocupar un lugar de privilegio en la competencia. Esta vez, con Haydee Castro alcanzando el segundo puesto mundial. La coincidencia permite observar también un proceso de crecimiento gastronómico que viene desarrollándose desde la ciudad, donde los emprendimientos locales comenzaron a trascender el ámbito regional para competir en escenarios nacionales e internacionales.

Haydee estuvo acompañada por su familia durante este desafío. Su esposo y sus tres hijos viajaron junto a ella y fueron parte de una experiencia que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más importantes de su recorrido gastronómico.

En medio de las jornadas de competencia, la familia también vivió un momento especial: Aarón, uno de sus hijos, celebró su cumpleaños durante el viaje. Lejos de Esquel y en plena competencia mundial, la familia tuvo una doble razón para celebrar.

Detrás de los 1.781 puntos obtenidos por Haydee hubo una historia de preparación y trabajo, pero también de acompañamiento. Porque llegar a una competencia de estas características implica mucho más que cocinar. Significa viajar miles de kilómetros, organizar una participación, seleccionar ingredientes, preparar una propuesta, afrontar gastos y exponerse ante un jurado especializado.

Haydee Castro representó no solo a la provincia en el Campeonato Mundial de la Empanda; sino además, a su querida ciudad de Esquel y a Baruch; local de pizzas y empanadas en el cual se desempeña.

Uno de los aspectos más interesantes de la participación de Haydee Castro fue su decisión de no abandonar sus raíces para competir. Eligió convertirlas en parte central de su propuesta.

El cordero, uno de los productos emblemáticos de la Patagonia; la rosa mosqueta, presente en los paisajes cordilleranos; los quesos ahumados y otros ingredientes regionales fueron utilizados para construir una empanada con identidad propia.

La propuesta logró transmitir esa identidad y el resultado fue contundente. Una empanada nacida en la cordillera patagónica terminó en el segundo lugar de un campeonato mundial.

La competencia terminó y Haydee Castro regresará a Esquel con un reconocimiento que difícilmente pueda pasar inadvertido. Un título construido con trabajo, preparación y una propuesta que tuvo identidad.

Porque su participación no fue solamente la de una cocinera frente a un jurado. Fue también la presencia de una ciudad y de una región en uno de los principales escenarios gastronómicos del país.

 

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